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ARTICULO

Cuatro siglos de arquitectura de tierra en La Rioja. Desde la conquista hispana hasta nuestros días

Four centuries of earthen architecture in La Rioja. From the spanish conquest to the present

Luis Alfredo Orecchia* y Eduardo Enrique Brizuela**

* Arquitecto por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (FAU-UBA). Ejerció la docencia en la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) y la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Dictó cursos de Arquitectura de tierra en La Rioja, Villa Unión (La Rioja) y Tinogasta (Catamarca). Delegado de la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares, y Bienes Históricos por la Provincia de La Rioja. Miembro de la red PROTIERRA Argentina.

Joaquín V. González 595, 2º cuerpo depto. 11. 5300 - Ciudad de La Rioja, Argentina. Email: orecchialuis@gmail.com

** Arquitecto por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Córdoba (FAU-UNC) y maestrando en Educación Superior por la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR). Docente de la asignatura Construcciones con Tierra Cruda. Adjunto del Taller de Diseño Arquitectónico II. Director del Laboratorio de Construcciones con Tierra Cruda de la Escuela de Arquitectura (UNLaR). Miembro de la red PROTIERRA Argentina.

Escuela de Arquitectura, Universidad Nacional de La Rioja. Av. Luis M. de la Fuente S/N, Ciudad Universitaria de la Ciencia y de la Técnica. 5300 - Ciudad de La Rioja, Argentina. Email: enribrizu@yahoo.com.ar

El presente artículo es un avance preliminar de una investigación en curso, que parte de algunos interrogantes planteados en diversos proyectos de investigación radicados en la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) y realizados en el marco del proyecto de puesta en valor del Qhapaq Ñan1.

RECIBIDO: 14 de noviembre de 2017.
ACEPTADO: 15 de enero de 2018.


RESUMEN

El presente artículo presenta una revisión de los casos representativos de la construcción con tierra en la Provincia de La Rioja, Argentina, a lo largo de cuatro siglos. Desde la perspectiva patrimonial se registran diversos bienes tipológicos, que datan de los siglos XVII al XX. Un apartado clave se conforma mediante el patrimonio religioso construido mayoritariamente con tierra, hasta el terremoto de 1894. La arquitectura de tierra no es algo que remite únicamente al pasado. Su presencia en la región continúa en los valles y actualmente se vislumbran diversas iniciativas proyectuales. Por un lado, mediante la refuncionalización de las viviendas existentes abandonadas y su reutilización como museos, bibliotecas o alojamientos turísticos. Por otro lado, a través de la ejecución de proyectos contemporáneos. Todas estas acciones proponen a la construcción con tierra como una alternativa sustentable.

Palabras clave: patrimonio arquitectónico de tierra; refuncionalización; arquitectura contemporánea.

ABSTRACT

This article presents an overview of the earthen construction in La Rioja Province, Argentina, across four centuries. A heritage perspective introduces several sites and different typological buildings dating from the 17th to the 20th centuries. One valuable chapter is about religious heritage, mainly built with earth before the earthquake of 1894. Earthen architecture not only remains to the past. Its presence continues in the valley, and nowadays it is visible through many contemporary projects. On one hand, due to the reconversion of abandoned houses, into museums, libraries or lodging.On the other hand, through the construction of new buildings. All this turned the earthen construction into a sustainable alternative.

Keywords: earthen architectural heritage; reconversion; contemporary architecture.


INTRODUCCIÓN

La tierra ha sido el material de construcción más utilizado en el territorio de la Provincia de la Rioja a través de su historia. Fue empleada como material de relleno en estructuras, tal es el caso del Ushnu de la Tambería del Inka en Chilecito, y como material de asiento en los muros de piedra sin tallar. En referencia a la arquitectura doméstica, fueron, sin dudas, las culturas originarias de la provincia quienes primero la adoptaron como material constructivo, y luego los conquistadores españoles continuaron su uso. Prueba de ello es que más de un 70% de los bienes edilicios declarados como “Monumento Histórico Nacional” fueron realizados con tierra, mediante diversas técnicas constructivas, en especial el tapial y la mampostería de adobes.

El área de estudio de esta investigación se centra en el territorio actual de la Provincia de La Rioja, unidad político-cultural definida y consolidada. El estado del arte de la arquitectura de tierra en este territorio es sumamente heterogéneo. La revisión bibliográfica realizada permitió constatar la carencia de abordajes integrales, pues prevalecen los enfoques que describen y analizan la producción arquitectónica de modo general, sin centrarse en la materialidad como una unidad de análisis específica. En este marco pueden mencionarse las siguientes fuentes: La Arquitectura Riojana (Gutiérrez, 1969), Tipos predominantes de vivienda natural en la República Argentina (Instituto de Investigaciones de la Vivienda, 1969), La Arquitectura Riojana hasta 1880 (Giuliano, 1993), y La Rioja, su Patrimonio Artístico (Gutiérrez, Viñuales y Gutiérrez Zaldívar, 1998). Esta última presenta una revisión de la arquitectura representativa a nivel provincial.

Otras líneas de investigación se enfocan en recortes geográficos y tipológicos más específicos. Desde esta perspectiva, Canepuccia, Castro, Ocvirk y Ostropolsky (1976) analizan las viviendas tradicionales en zonas áridas circunscriptas al valle del Bermejo. Esta investigación es retomada como fuente preliminar por Brizuela, Quinteros, Pina Márquez y Vargas (2011) para abordar la situación de la arquitectura doméstica de tierra cuatro décadas más tarde. Con otros objetivos de investigación, Rotondaro, Ramos, Guráieb y Rolandi (2006) analizan rasgos espaciales y de materialidad en algunos casos de la arquitectura doméstica rural, en áreas bajo protección patrimonial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en el Valle de la Luna (Provincias de La Rioja y San Juan). Otro recorte geográfico y temporal específico es el de Rolón (2014), quien estudia de modo exhaustivo la vivienda rural de los valles norestes riojanos y determina los patrones tipológicos y procesos constructivos de la arquitectura de tierra durante el período republicano. Por último, en el marco del proyecto Qhapaq Ñan, se analiza el patrimonio arquitectónico vernáculo del departamento Famatina (Brizuela y Orecchia, 2016).

Conforme a lo mencionado, puede observarse que los estudios que incluyen la totalidad del territorio riojano no se centran sólo en la arquitectura de tierra y aquellos donde ella constituye el campo temático se circunscriben a una región específica. Por ello, este trabajo presenta una revisión general de la arquitectura de tierra de la Provincia de la Rioja y se plantea como avance preliminar de una investigación mayor sobre la temática. El universo de casos seleccionados permite exhibir la variedad de técnicas constructivas existentes en La Rioja. Los mismos se presentan en orden cronológico y contemplan diversas tipologías patrimoniales protegidas legalmente, a nivel nacional y provincial. Su selección pretende ser representativa del territorio provincial y responde, en cada caso, a la relevancia histórica y su valoración arquitectónica. Asimismo, se incluyen casos de arquitectura vernácula carentes de protección legal y producciones contemporáneas representativas de proyectos de uso público (Tabla 1 y Figura 1).

Tabla 1: Ejemplos de arquitectura de tierra en la Provincia de la Rioja. Las siglas de la primera columna corresponden al uso del edificio. DEF se refiere a los edificios militares de defensa,  IND a los edificios industriales, IGL a las Iglesias, VIV a las Viviendas e INS a los edificios institucionales, museos y centros culturales. Fuente: Elaboración propia.

Nombre del Caso

Datación

Ubicación Espacial

Tipo de Protección

Procesos Tecnológicos Presentes

DEF1

Fuerte del Pantano

1633-1670

Bañado de los Pantanos, Arauco

Monumento Histórico Nacional

Tapial

DEF2

Fuerte de las Padercitas

1630

Ciudad de La Rioja

Lugar Histórico Nacional

Tapial

IND3

Ruina Capayán

1700-1750

Valle de Antinaco, los Colorados

Monumento Histórico Provincial

Tapial en base de muros y Adobe

VIV4

Casa Natal de Facundo Quiroga

1750-1800

San Antonio, los Llanos Oeste

Monumento Histórico Provincial

Adobe, piedra asentada en barro, torta de barro pesada

VIV5

Finca de Anajuacio

1800-1820

Malanzán, los Llanos Oeste

Monumento Histórico Provincial

Adobe, piedra asentada en barro, torta de barro liviana

VIV6

Casa Natal del Chacho 

1750-1780

Huaja, Los Llanos Oeste

Monumento Histórico Provincial

Adobe, torta de barro liviana

IGL7

Iglesia de San José

ca. 1850

Alto Jagué, Bosón de Jagué

Sin protección

Adobe, par y nudillo, torta de barro liviana

IGL8

Iglesia de Santa Rosa

1780

Anguinán, Valle de Antinaco - Los Colorados

Monumento Histórico Nacional

Adobe, par y nudillo, cubierta de chapa

IGL9

Iglesia de San Vicente Ferrer

1821

Nonogasta, Valle de Antinaco - Los Colorados

Monumento Histórico Nacional

Adobe, par y nudillo cubierta de chapa

IGL10

Iglesia de Santa Clara

1764

Los Sarmientos, Valle de Antinaco - Los Colorados

Monumento Histórico Nacional

Adobe, losa de hormigón

IGL11

Iglesia de San José

ca. 1750

Campanas, Valle de Antinaco - Los Colorados

Monumento Histórico Nacional

Adobe, par y nudillo, torta de barro

IGL12

Iglesia de San Isidro Labrador

1789

Sierra de las Minas, Los Llanos Sur 

Monumento Histórico Provincial

Adobe, par y nudillo, torta barro

VIV13

Casa Pazos Moreira

1800

Ciudad de La Rioja

Monumento Histórico Provincial

Adobe, techo de alfajías, cubierta de tejas

VIV14

Casa Abrabanel

ca. 1920

Vinchina,  Valle del Bermejo o Vinchina

Sin protección

Adobe, torta de barro liviana

VIV15

Casa Pazos

ca. 1900

Vinchina,  Valle del Bermejo o  Vinchina

Sin protección

Adobe, torta de barro liviana

VIV16

Casa Plaza Vieja

s.d.

Plaza Vieja, Valle de Antinaco, los Colorados

Sin Protección

Adobe

INS17

Museo Quillur Ñan

2008

Vinchina, Valle del Bermejo o  Vinchina

Sin Protección

Adobe, torta de barro

INS18

Centro Cultural Antigua  Estafeta

2015-2017

Sanagasta, Valle de la  Costa

Sin Protección

Adobe, torta de barro liviana

INS19

Centro de Interpretación Hualco

2008-2009

Cuipán, San Blas de  los Sauces

Sin Protección

Adobe, torta de barro liviana

INS20

Centro Cultural Casona de E. Ortiz

2016-2017

Los Palacios, Valle del Bermejo o  Vinchina

Sin Protección

Adobe, torta de barro liviana

Figura 1: Mapa con la ubicación de los ejemplos citados. Fuente: Elaboración propia.

PATRIMONIO RIOJANO

El territorio riojano conserva un extenso y variado patrimonio arquitectónico, que testimonia el rol preponderante de construcción con tierra a nivel regional. Los casos que se presentan a continuación se estructuran a partir de la tipología arquitectónica, ya que dicho agrupamiento permite identificar diversos grados de intervención y conservación.

La arquitectura civil y rural abarca casos de estudio en los cuales subsisten estructuras murarias parciales y que, algunos de ellos, han sido parcialmente consolidadas con estructuras agregadas.

La arquitectura religiosa y doméstica, tiene mayor presencia regional y se encuentra en mejor estado de conservación, con otro tipo de problemáticas relacionadas con el uso y abandono edilicio.

Arquitectura civil y rural

Los restos más antiguos de las edificaciones con tierra que son posteriores a la ocupación hispana son los fuertes del Bañado del Pantano, en el Departamento Arauco, y de Las Padercitas, en la capital provincial. Durante las Guerras Calchaquíes que asolaron el Noroeste Argentino, las ciudades de La Nueva Rioja y Londres se hallaban en grandes apuros debido a la rebelión generalizada de los nativos contra el abuso de los conquistadores. En 1633, Jerónimo Luis de Cabrera, nieto del fundador de Córdoba, ordenó la construcción de un fuerte en los bañados del Rio Abaucán o Colorado, cuyas ruinas aún permanecen y se conocen como “Fuerte del Pantano”. El objetivo de Cabrera fue crear un punto ofensivo-defensivo al sur del sistema de valles precordilleranos, para que sirviera además como reducción para los pueblos originarios. Hoy quedan restos del fuerte y de otras construcciones (Figura 2).


Figura 2: Fuerte del Pantano, Bañado de los Pantanos, Valle de Aimogasta. Fuente: Fotografía de los autores.

Refiriéndose al fuerte de Las Padercitas, Armando Raúl Bazán (1979) en Historia de La Rioja afirma:

Para mejor defensa de La Rioja, Cabrera hizo edificar un fuerte en la parte más angosta de la quebrada, por donde venía un arroyo que abastecía de agua las chacras y cuadra. Quiso evitar así que se repitiera la triste experiencia vivida poco antes en Londres (p. 109).

Las ruinas de este fuerte se encuentran protegidas por un templete, pero su degradación continúa debido a los daños producidos por los visitantes. Principalmente, el hecho de que durante las festividades se riegue abundantemente el piso con el fin de no levantar polvo, conlleva inevitables humedades ascendentes en los muros (Figuras 3a y 3b).


Figuras 3A y 3B: Restos del fuerte de las Padercitas, Puerta de la Quebrada, Ciudad de la Rioja. Fuente: Fotografía de los autores.

En ambos fuertes la técnica constructiva empleada fue la del tapial, pues por su rapidez de ejecución y su solidez resulta adecuada para construcciones defensivas. La tapia o tapial, muro monolítico de tierra encofrada y apisonada en el lugar, ha sido empleada en los valles precordilleranos donde no hay vegetación disponible para realizar cercos o divisiones entre campos. También se ha utilizado en la ejecución de cimientos y sobre cimientos y, en muy pocos casos, en la ejecución total de los muros. 

Las ruinas de Capayán, antiguo establecimiento minero del siglo XVIII, se encuentran ubicadas en el límite de los departamentos de Chilecito y Famatina. Allí se pueden encontrar muros de adobe y tapial de una decena de habitaciones, restos de hornos de fundición de metales y una gran represa de agua (Figuras 4a y 4b).


Figuras 4A y 4B: Ruinas de Capayán, Valle de Antinaco-Los Colorados. Fuente: Fotografía de los autores.

Otros bienes patrimoniales correspondientes a la segunda mitad del siglo XVIII son la casa natal de Juan Facundo Quiroga en San Antonio, la del Chacho Peñaloza en Huaja y la Finca de Anajuacio, que perteneció a Quiroga. A pesar de la trascendencia nacional que tuvieron estos caudillos y de la vigencia que tiene su recuerdo en la identidad regional, sus viviendas están protegidas solamente a nivel provincial, ya que carecen de la declaratoria nacional.

De la casa natal de Facundo Quiroga subsisten dos habitaciones, una con muros de piedra asentada en barro y otra de adobes. La estructura del techo consiste en una serie de vigas curvas de madera de algarrobo (prosopissp), sobre las cuales se ubican piezas de algarrobo que conforman la cumbrera. Los cabios apoyan en esa cumbrera y en los muros perimetrales. La cubierta es de cañizo y torta de barro. Al frente de la habitación principal hay una galería sobre horcones de algarrobo (Figuras 5A y 5B).


Figuras 5A y 5B: Casa natal de Facundo Quiroga, San Antonio, Los Llanos Oeste. Fuente: Fotografía de los autores.

La vivienda de la finca de Anajuacio en la localidad de Malanzán, en los Llanos Riojanos, consta de una habitación principal construida con muros de adobes, a los que se le adosaron en tres de sus lados muros de piedra asentada en barro. Hacia el frente, se halla una pieza de menor tamaño en adobes y una galería. El techo de la habitación principal es a dos aguas, con una estructura de vigas de algarrobo que sostienen pies derechos sobre los que se asientan maderas, que conforman la cumbrera sobre la que apoyan los cabios. La cubierta es de cañizo y torta de barro. La cocina, recinto cuadrado separado de la casa con muretes bajos, rodea el fogón de piedra, bajo un techo de cañizo y torta de barro sobre vigas curvas de algarrobo montadas sobre cuatro horcones (Figuras 6A y 6B).


Figuras 6A y 6B: Finca de Anajuacio, Malanzán, Los Llanos Oeste. Fuente: Fotografía de los autores.

La casa del Chacho Peñaloza, presuntamente reconstruida durante la década de 1970 conforme a huellas y restos que quedaban en pie, consta de dos cuerpos construidos con muros de adobe y techo de estructura de madera, cañizo y torta de barro. Ambos cuerpos están separados por un amplio patio. Los lados libres del patio están marcados con sendos palenques para atar las caballadas (Figuras 7A y 7B).


Figuras 7A y 7B: Casa del Chacho Peñaloza, Huaja. Fuente: Fotografía de los autores.

Arquitectura religiosa

Hasta el terremoto de 1894, que devastó la ciudad de La Rioja, la técnica de mampostería empleada en la mayoría de los templos de la provincia fue el adobe. La Iglesia de Santo Domingo y la de San Nicolás pueden mencionarse como excepciones de esta tradición constructiva. El adobe es un mampuesto de tierra secada al sol. Sus medidas son muy variables, si bien se repite siempre un mismo patrón: el largo es dos veces el ancho más una junta. El tamaño del adobe ha disminuido con el paso del tiempo. Los contemporáneos, de menor peso y dimensiones, facilitan su manipulación.

La iglesia de San José, en Alto Jagüé, pertenece al siglo XIX. A raíz de los daños producidos por el citado sismo, fue menester demoler la espadaña que coronaba el frente. Al levantarse una nueva capilla en las inmediaciones, el templo fue abandonado. A fines del siglo pasado colapsó el techo, pero sus muros y el imponente pórtico de acceso se mantienen en pie y resisten el paso del tiempo (Figuras 8A y 8B).


Figuras 8A y 8B: Antigua iglesia de San José de Alto Jagüé, Bolsón de Jagüé. Fuente: Fotografía de los autores.

De los diez edificios religiosos declarados Monumentos Históricos Nacionales, nueve están construidos con tierra. Siete capillas están ubicadas en los alrededores de Chilecito, una en la localidad de Campanas al Norte de Famatina y dos en el departamento Chamical. Las de mayor valor arquitectónico son las de Santa Rosa de Anguinán, San Vicente Ferrer en Nonogasta, Santa Clara en Los Sarmientos y San José de Campanas.

El templo de Santa Rosa, en donde residió el primer curato con jurisdicción sobre todo el oeste provincial, es un templo de dos naves unidas por dos arcos abiertos en la pared que las divide. Se accede por un atrio sobre la nave principal, el cual se encuentra flanqueado por una torre formada por dos prismas sobre los que asienta un cuerpo octogonal, donde están ubicadas las campanas. Remata el conjunto una cúpula semiesférica. En el dintel del portal de entrada figura tallada la fecha 1784 (Figura 9).


Figura 9: Santa Rosa de Anguinán, Valle de Antinaco-Los Colorados. Fuente: Fotografía de los autores.

San Vicente Ferrer fue parte de una estancia jesuítica hasta la expulsión de la orden en 1767. Allí tenían viñedos y una bodega de la cual quedan pocos restos. Originalmente de una nave, se le agregó una segunda que se abre a través de dos arcos hacia un local lateral. El acceso es directo, sin atrio, y posee una torre campanario. Se encuentra ubicada al fondo de una plaza arbolada con plátanos de gran porte, que le brindan un marco adecuado (Figura 10).


Figura 10: San Vicente Ferrer de Nonogasta. Fuente: Fotografía de los autores.

Santa Clara es una pequeña capilla de una nave, no posee atrio y se accede por un portal admirablemente tallado en algarrobo (prosopissp). Su única torre lateral está revestida con piedra en su parte inferior. Data del año 1764 (Figura 11).


Figura 11: Santa Clara, Los Sarmientos. Fuente: Fotografía de los autores.

La iglesia de San José se encuentra ubicada dentro de la plaza del pueblo de Campanas, una solución adoptada en varios lugares de la provincia. Consta de una larga nave a la que se le adosan la sacristía y una torre campanario. La fachada fue modificada a fines del siglo XIX agregándole pilastras y cornisas (Figura 12).


Figura 12: San José, Campanas. Fuente: Fotografía de los autores.

Otro templo destacable es el de San Isidro Labrador en la  Sierra de las Minas, a unos 50 km al sur de Chepes. Se trata de una construcción de 1789 erigida como capilla de la merced, que los hermanos Miguel y Manuel Agüero poseían en la zona. Por sus características formales, es posible que hayan intervenido constructores que trabajaron con los jesuitas instalados en La Candelaria, actual Provincia de Córdoba. Posee un retablo en adobe con pinturas a base de cal de notable factura, en las que se destacan dos ángeles turiferarios, imágenes poco frecuentes en la arquitectura colonial americana. Luego del terremoto de San Juan de 1944, los muros de adobe fueron revestidos al exterior con muros de piedra para protegerlos. Sin embargo, al dejar a la cara interior como única posibilidad de interacción entre la humedad natural del adobe y el ambiente, sumado a reparaciones de los revoques realizadas con morteros cementicios, se produjo un proceso de degradación en las pinturas que provocó la desaparición parcial de una de las figuras (Ortiz Sosa, Almirón y Orecchia, 2014) (Figuras 13A y 13B).


Figuras 13A y 13B: San Isidro Labrador, Sierra de las Minas, Los Llanos Sur. Fuente: Fotografía de los autores.

Arquitectura doméstica

La Rioja posee un importante patrimonio doméstico de tierra, tanto en la ciudad capital como en los valles intermontanos y los llanos, edificado entre fines del siglo XIX y mediados del Siglo XX.

En la ciudad de La Rioja, entre variados ejemplos, se destaca la casa Pazos Moreira, sede del Museo Folklórico Provincial. Se trata de una vivienda tradicional, ubicada en esquina y con habitaciones que se abren a un patio central. Sus fachadas ornamentadas con pilastras y cornisas y la variedad de soportes en la galería del patio, como pilares de mampostería junto a columnas de madera y columnas metálicas, permiten deducir que sufrió varias intervenciones y ampliaciones a lo largo del tiempo (Figuras 14A y 14B).


Figuras 14A y 14B: Casa Pazos Moreira, hoy Museo Folklórico Provincial, Ciudad de la Rioja. Fuente: Fotografía de los autores.

En el interior de la provincia, la introducción de materiales industrializados ha sido más lenta, en particular en aquellos lugares carentes de tendido ferroviario, como los valles del noroeste provincial. Este hecho ha favorecido el uso de la tierra como material para la construcción de viviendas de gran valor arquitectónico. Generalmente responden al planteo de habitaciones ubicadas alrededor de un patio central, con galería en su perímetro. A ese esquema corresponde la casa Abrabanel, en Vinchina. Como en muchas viviendas de la región, su fachada con adobes a la vista muestra pilastras y cornisas, indicio de que estaban preparadas para recibir un revoque y un trabajo más preciso en las pilastras, capiteles y cornisas (Figuras 15A y 15B).


Figuras 15A y 15B: Fachada de la casa Abrabanel, Vinchina. Fuente: Fotografía de los autores.

La Casa Pazos, también ubicada en Vinchina, responde a un planteo distinto. Se trata de una vivienda conformada por dos alas con dos habitaciones cada una, unidas por una hermosa galería con cinco arcos de mampostería de adobes, la cual se abre a un jardín que da a la calle. Detrás del muro posterior a la galería se hallan el patio y la finca con viñedos (Brizuela, Quinteros, Pina Márquez y Vargas, 2011; Orecchia, 2014; Brizuela y Orecchia, 2016) (Figuras 16A y 16B).


Figuras 16A y 16B: Casa Pazos, Vinchina, Valle del Rio Bermejo o Vinchina. Fuente: Fotografía de los autores.

En Plaza Vieja, antiguo asentamiento de Famatina, existen varias casas relevantes. Entre ellas se destaca una, cuyo frente ostenta una importante ornamentación con columnas acanaladas, pilastras y cornisas con modillones, características que la convierten en un ejemplo único dentro del interior provincial. Lamentablemente, carece de mantenimiento adecuado y la restauración de dichos ornamentos requiere de personal especializado que no se halla en la zona (Figuras 17A y 17B).


Figuras 17A y 17B: Casa en Plaza Vieja, Famatina, Valle de Antinaco-Los Colorados. Fuente: Fotografía de los autores.

Estos pocos ejemplos muestran la riqueza del patrimonio edilicio de tierra en nuestra provincia. Sin embargo, basta recorrer la zona del Valle del Bermejo y Alto Jagüé para constatar que solo algunos de los edificios documentados por Canepuccia, Castro, Ocvirk y Ostropolsky (1976), hace 50 años, continúan en pie. La mayor parte de ellos se encuentran en estado ruinoso o han desaparecido.

Alto Jagüé obtenía su principal fuente de riqueza de los servicios brindados a los arreos de ganado de pie para ser comercializados en Chile. Había campos de alfalfa para el pastoreo de las tropas que debían realizar el pesado paso de la Cordillera, talleres que herraban al ganado para que no se lastimara con las asperezas de las piedras, trigales y molinos para producir harina. La riqueza era tal que en dos oportunidades el exhausto erario provincial fue socorrido por el señor Martínez, un propietario del lugar. A principios de la década del 1950 el presidente Juan Domingo Perón firmó un convenio con el General Ibáñez del Campo, presidente de Chile, para proveer al país hermano carne faenada. De este modo, se garantizaba el trabajo para los frigoríficos argentinos y se permitía al pueblo chileno tener mejor carne a menor precio. Aun así, nadie se ocupó de generar una salida económica para la población de la zona, que cayó gradualmente en la miseria.  

Actualmente, Alto Jagüé se encuentra habitado mayoritariamente por ancianos y niños pequeños, ya que los adultos deben emigrar a la ciudad de La Rioja o a Chilecito en busca de puestos de trabajo.

En el valle del Bermejo y en el departamento de Famatina, llama la atención encontrar gravemente deterioradas muchas de las casas pertenecientes a las familias más pudientes.  Algunas, incluso, ya se encuentran en estado ruinoso. Estas familias enviaban a sus hijos a estudiar a Córdoba o a Buenos Aires, finalmente se radicaban allí o en la capital riojana, pues en sus pueblos no había futuro para los profesionales. Fallecidos los padres, o radicados también en las grandes ciudades, las viviendas sufrieron el abandono y la falta de mantenimiento, hecho que desencadenó su progresivo deterioro. Esta situación no sólo obedece a la búsqueda de un futuro distinto de las jóvenes generaciones. Muchas de estas viviendas estaban asentadas en fincas en plena producción. Solo medio siglo después, las casas se encuentran en ruinas y las fincas abandonadas. Los pobladores no han permitido la ruina de sus viviendas, ni han abandonado sus fincas por no querer trabajarlas. Las políticas económicas evolucionaron hacia una concentración de la riqueza poco equitativa, en general alejada de La Rioja, que los han llevado a la ruina.

Estos hechos muestran que el deterioro del patrimonio vernáculo tiene una relación directa con las políticas socioeconómicas implementadas desde el Estado, tanto a nivel Nacional como Provincial.

PROYECTOS CONTEMPORÁNEOS

En las últimas décadas, se observa un interés creciente por la arquitectura de tierra. La revalorización del patrimonio existente y su riesgo de desaparición promovieron acciones de refuncionalización para adaptar las estructuras existentes y reutilizarlas, principalmente, como espacios destinados a albergar actividades públicas. Por otro lado, la vigencia de la tierra como material constitutivo para proyectos de obra nueva se registra no solo en la actividad privada, donde prevalecen las viviendas unifamiliares, sino también en espacios de uso comunitario. En este apartado se presentan proyectos contemporáneos de uso público.

Proyectos de refuncionalización y puesta en valor

El abandono edilicio que acusaban muchas viviendas ha llevado a encarar diversos proyectos destinados a salvaguardarlas y ponerlas en valor. Los nuevos usos ponderan el destino público de las construcciones existentes y en consecuencia han sido refuncionalizadas como museos, bibliotecas y alojamientos turísticos.

Uno de los proyectos realizados es el Museo Quillur Ñan, en Vinchina, instalado en una casa de adobe que fue adquirida por la Provincia para albergar la colección arqueológica del padre Luis Pradella. Para tal fin, se eliminaron algunas intervenciones que resultaban incompatibles con muros de tierra y fueron cegadas varias puertas que daban al frente para lograr una mayor seguridad. También se rehicieron los techos conforme a las técnicas tradicionales, consistentes en rollizos de madera como vigas, cielorraso de cañizo y torta de barro, sobre el que se ejecutó una capa de suelo de cemento para permitir la colocación de membrana líquida como aislación hidrófuga. La integración del recorrido museístico se logró mediante aberturas entre los locales, con contrafuertes mayores a 1 m, a fin de asegurar la resistencia de los muros restantes ante los movimientos sísmicos (Orecchia, 2017) (Figuras 18A y 18B).


Figuras 18A y 18B: Museo Quillur Ñan, Vinchina. Fuente: Fotografía de los autores.

Otro ejemplo se encuentra en la villa veraniega de Sanagasta. Se trata de una vivienda en la cual funcionaba la estafeta postal del pueblo, que fue destinada a centro cultural y a albergar la Biblioteca Popular local, la cual estuvo cerrada durante siete años. Debido al deterioro avanzado que presentaba esta vivienda, solo pudieron preservarse algunos muros, incluido el de la fachada, y los cimientos. Funcionalmente, se ingresa a través de un zaguán que conecta dos salas que dan a la calle con un arco de adobe que abre paso al patio central. Una galería perimetral conecta un amplio salón y el área de servicio, que dispone de cocina, depósito y un núcleo sanitario. La cubierta fue realizada mediante un entramado de rollizos de eucaliptus (eucaliptus saligna) y cañizo, sobre la cual se colocó un film de polietileno de 200 micrones y una capa de suelo cemento de 10 cm de espesor, curada con velo de vidrio y membrana liquida (Figuras 19A y 19B).


Figuras 19A y 19B: Centro Cultural Antigua Estafeta, Sanagasta. Fuente: Fotografía de los autores.

Proyectos de obra nueva

La tierra como material de construcción tiene un valor identitario en extensas zonas de la provincia. En los valles intermontanos, perdura su empleo tanto en viviendas como en edificios destinados a otros usos.

Dentro de las obras contemporáneas de tierra, se destaca el Centro de Interpretación de Hualco, en San Blas de los Sauces, el cual se encuentra emplazado en el ingreso del sitio arqueológico y el balneario. Consta de dos salones para exposición e interpretación del sitio, un núcleo de servicios con una pequeña cocina y un grupo sanitario. Fue realizado con tecnología vernácula: cimiento de piedra del lugar, paredes de adobe, cubierta de cañizo y torta de barro mejorada. Las aberturas son de madera y tienen la particularidad de tener calada una iconografía que se encontró en el lugar (Figuras 20A y 20B).


Figuras 20A y 20B: Centro de Interpretación de Hualco, La Banda de Cuipán, San Blas de los Sauces. Fuente: Fotografía de los autores.

Otra obra de interés es el Centro Cultural La Casona de Elio Ortiz, en la localidad de Los Palacios, cerca de Villa Unión. Está ubicado en la finca donde naciera Elio Ortiz, Gran Premio Nacional en Escultura Cerámica de 1991. El complejo consiste en un taller donde Ortiz trabaja e imparte enseñanzas, un salón de exposición y una galería que permite la realización de encuentros culturales. Un ejemplo de estos encuentros es el de los artesanos, que actualmente celebra su séptima edición. Se ha construido y finalizado el taller y se continúa con la ampliación de otros sectores. La cimentación es de piedra con encadenado, sobre cimiento de hormigón armado y muros de adobes. La cubierta es de rollizos, cañizo y torta de barro. Sobre ella hay una capa de suelo-cemento y membrana líquida (Figuras 21A y 21B).


Figuras 21A y 21B: Taller del Centro Cultural La Casona de Elio Ortiz, Los Palacios, Valle del Rio Bermejo. Fuente: Fotografía de los autores.

CONCLUSIONES

Los avances de esta investigación permiten afirmar que la tierra, como material de construcción, ha estado presente desde los comienzos de la historia de la provincia hasta la actualidad. Su uso no se limita a una tipología específica, sino que abarca una diversidad de casos que reafirman su adaptabilidad para conformar diversos espacios.

En referencia a las técnicas constructivas con tierra empleadas en la provincia, se mencionan la mampostería de piedra asentada en barro, la mampostería de adobes, la tapia y la quincha. La técnica constructiva predominante es la mampostería de adobe y la cubierta de torta de barro.

El tapial ha sido utilizado principalmente en los edificios defensivos del primer período posterior a la conquista. En la actualidad, su uso se limita a la división de campos y corrales en aquellas regiones en donde no hay vegetación disponible.

La quincha o bahareque ha sido empleada en las construcciones más humildes, como corrales de ganado menor, gallineros o las llamadas ranchadas.

Desde la perspectiva patrimonial, la arquitectura religiosa de mayor interés arquitectónico se encuentra ubicada en el Valle de Antinaco - Los Colorados. El patrimonio doméstico construido con tierra, a fines del siglo XIX y principios del XX, se halla en los valles intermontanos del norte provincial. Las viviendas pertenecientes a las familias más pudientes suelen estar, en su mayoría, abandonadas, con amenaza de ruina edilicia en muchos casos. Asimismo, corren serio riesgo de desaparecer, debido a la ausencia de protección legal.

El patrimonio carece de sentido si permanece desvinculado de la comunidad en la que se ha originado, situación aún más notoria en el patrimonio vernáculo. Toda comunidad tiene una historia propia que, como construcción social dinámica, puede avanzar o retroceder en diversas direcciones, o incluso diluirse. El quehacer patrimonial no puede ni debe limitarse a restaurar y poner en valor solamente las características materiales de los edificios. Su abordaje debe ser integral y contemplar las dinámicas sociales que reflejan los procesos que forjaron su identidad.

Los proyectos de reutilización de viviendas y los proyectos contemporáneos de obra nueva, demuestran un renovado interés en la comunidad riojana por implementar tecnologías de construcción con tierra. Su elección no solo se basa en los beneficios ambientales que la misma ofrece, como su adecuada aislación térmica y la escasa incidencia ecológica, sino que respeta, además, las características identitarias de las comunidades locales. Todos estos factores ponderan a la construcción con tierra como una alternativa sustentable en términos económicos, sociales y ambientales.

NOTAS

1. El Qhapaq Ñan o Camino Principal Andino, fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) Patrimonio de la Humanidad el 21 de junio de 2014. El camino se desarrolla a lo largo de seis países, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. En Argentina el proyecto está a cargo de la Unidad de Gestión Federal Qhapaq Ñan, en el que participan las Secretarías de Cultura de las siete provincias involucradas.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Anales del IAA
Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas “Mario J. Buschiazzo”.
Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; Universidad de Buenos Aires.

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