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ARTÍCULO

Ferruccio Corbellani

Giovanna D’Amia *

* Arquitecta por el Politecnico di Milano (POLIMI). Doctora en Historia de la Arquitectura y el Urbanismo por el Politecnico di Torino (POLITO). Profesora Adjunta, POLIMI. Uno de los temas principales de sus investigaciones recientes es la actividad de los arquitectos y constructores italianos en la Argentina. Desde 2013 ha participado en numerosas publicaciones sobre este tema, como editora y autora de artículos y capítulos de libros.

Dipartimento di Architettura e Studi Urbani, Politecnico di Milano. Via Bonardi 3 (20133) Milán, Italia. Email: giovanna.damia@polimi.it

Este trabajo es parte de una investigación mayor sobre la actividad de los arquitectos italianos en Argentina, en particular en su Capital Federal, iniciada en 2015 y dirigida por la autora, con sede en el Dipartimento di Architettura e Studi Urbani, Politecnico di Milano.

RECIBIDO: 27/06/2018.
ACEPTADO: 13/08/2018.


RESUMEN

El artículo reconstruye la vida, formación y actividad profesional de Ferruccio Corbellani, uno de los protagonistas de la emigración italiana a Buenos Aires en las primeras décadas del siglo XX. Se basa en documentos de archivos recuperados en Italia y en un repertorio de obras realizadas por el arquitecto, poco conocido en comparación con otros compatriotas que gozaron de mayor fortuna historiográfica. Corbellani ejemplifica la capacidad de los arquitectos italianos, activos en la Argentina durante dicho periodo, para encontrar su propio lenguaje entre los diferentes modos de expresión del eclecticismo, el Art Déco y el racionalismo, de acuerdo con las modas, los encargos y las preferencias de los comitentes. Esta ductilidad demuestra cómo las batallas ideológicas entre académicos y modernistas, que animaban el debate en Europa, llegaron de manera atenuada a los márgenes del Río de la Plata, donde la rápida modernización de la ciudad de Buenos Aires ofrecía una amplia gama de oportunidades a los profesionales que contaban con una educación académica.

Palabras clave: Ferruccio Corbellani; biografía; emigración italiana; arquitectura.
Referencias espaciales y temporales: Buenos Aires (Argentina); primera mitad del siglo XX.

ABSTRACT

This article reconstructs the life, the training and the professional activity of Ferruccio Corbellani, one of the protagonists of Italian emigration to Buenos Aires in the first decades of the 20th Century. It is based on recovered documents of archives in Italy and in a catalogue of works done by this architect, almost unknown in comparison to other compatriots more benefited by the historiography. Corbellani illustrates the capacity of the Italian architects working in Argentina during the first half of the 20th Century, to find their own language among the different ways of expression of eclecticism, Art Déco and rationalism, according to fashion, the assignments and the preferences of their clients. This ductility demonstrates how ideological battles between academic and modernist architects that encouraged european debates, arrived in a weakened way to the Río de la Plata, where the fast modernization of Buenos Aires city offered a wide range of opportunities to those professionals with academic education.

Keywords: Ferruccio Corbellani; biography; Italian emigration; architecture.
Space and time references: Buenos Aires (Argentina), first half of the 20th Century.


La investigación sobre la actividad de los arquitectos y constructores de origen italiano activos en la Argentina entre los siglos XIX y XX –que en las últimas décadas se ha intensificado gracias a varias iniciativas llevadas a cabo dentro de un marco de colaboración entre Italia y Argentina (D’Amia, 2015a)– ha dejado de lado hasta ahora la figura de Ferruccio Corbellani, un arquitecto lombardo formado en Milán que se trasladó a América Latina a comienzos de la segunda década del siglo XX. A excepción de un artículo de los años 30 (Ferruccio Corbellani, 1931) y la nota biográfica publicada en el catálogo Italianos en la Arquitectura Argentina (Radovanovic, 2004, p. 169) la fortuna crítica de Corbellani parece de hecho confiada esencialmente a los blogs de aficionados, que reconstruyen una actividad profesional constante y distribuida durante un largo período.1

El interés por reconstruir la actividad de un profesional como Corbellani, más allá de la indudable calidad de algunas de sus obras, se encuentra en su representación de arquitecto-inmigrante que opera en el contexto argentino entre las décadas de 1910 y 1940. Como en el caso del compatriota Francesco Gianotti, también de formación milanesa (Gutiérrez, 2000; D’Amia, 2014), el corpus arquitectónico de Corbellani reflejó bien las transformaciones en un lenguaje que la cultura arquitectónica expresó durante este medio siglo. Además, ejemplifica la disponibilidad de los arquitectos italianos para modular su propio idioma, de acuerdo con diferentes modos de expresión que dependían de las modas, las tareas y las preferencias del comitente.

LA EDUCACIÓN MILANESA Y LAS PRIMERAS EXPERIENCIAS EN LA TIERRA NATAL

De los resultados que arroja la documentación conservada en los archivos italianos se sabe que Ferruccio Corbellani nació en Pizzighettone, una ciudad lombarda en la provincia de Cremona, el 27 de enero de 1889. Su padre Vittorio era secretario municipal, mientras que su familia vivía en la calle San Martino, donde su madre Giustina Costa se encargaba de las tareas domésticas.2 En los años siguientes, la familia tuvo que trasladarse a Milán, como lo testifica un certificado del Regio Ginnasio “Giuseppe Parini”, donde el joven Ferruccio ingresó al tercer año escolar en el ciclo 1902-1903.3

Después de abandonar los estudios generales en octubre de 1904, Corbellani ingresó en la Escuela Superior de Arte aplicada a la industria, alojada en el Castillo Sforzesco de Milán,4 que impartía una formación artística dirigida a artesanos y decoradores, así como una formación arquitectónica de base bajo la supervisión de Alfredo Melani.5 Este hombre fue un fuerte defensor del modernismo Art Nouveau (Scalvini y Mangone, 1998), que en Milán fue interpretado principalmente por Giuseppe Sommaruga, uno de los colaboradores de la escuela.

En los años siguientes, Corbellani completó su formación en la Academia de Bellas Artes de Brera. Para 1905 se inscribió en el primer año de la escuela común como estudiante de pintura; un año después fue admitido en el segundo año del curso común y en octubre de 1907 solicitó una matrícula para el siguiente año, esta vez como estudiante de arquitectura.6 Sobre la base de los estatutos y de las normas disciplinarias de 1860, el curso común de tres años estaba dividido en dos secciones: la primera para pintores, escultores y artesanos, y la segunda para albañiles y futuros arquitectos. Estos últimos tenían que concluir su formación con la asistencia de la Escuela Superior de Arquitectura, que implicaba otros tres o cuatro años de estudio para obtener el diploma de “profesor de diseño arquitectónico”, que constituía una de las formas para acceder a la profesión de arquitecto (D’Amia, 2013).

A partir del año académico 1908-1909, Corbellani asistió a la escuela secundaria de arquitectura bajo la guía de Gaetano Moretti, quien ese mismo año había reemplazado a Camillo Boito como profesor titular. En esos primeros años, la enseñanza de Moretti todavía se abordaba según el enfoque de Boito, que implicaba el estudio de los estilos históricos y su reelaboración (con una fuerte preferencia por el estilo lombardo de los siglos XIII y XIV) como ejercicio preliminar, en la búsqueda de una arquitectura capaz de interpretar los desafíos del presente. Aun así, su actividad profesional –como lo evidencian sus obras en los dos márgenes del Río de La Plata– fue capaz de abarcar desde el eclecticismo del pabellón de la Fábrica del Duomo (para la Exposición del Simplón en 1906) hasta un modernismo disputado entre reminiscencias clásicas e influencias Jugendstil.

De los documentos conservados en el archivo histórico de la Academia de Brera se puede suponer que Corbellani completó su propio curso didáctico, al asistir al cuarto año de la escuela secundaria de arquitectura, aunque tampoco hay documentos que den testimonio de la finalización de sus estudios. Lo cierto es que en 1911 Corbellani participó con su compañero de estudios Nino Nicoli Carminati en el concurso de ideas para la antigua Piazza d'Armi en Turín. El proyecto de estos jóvenes diseñadores resultó ganador del primer premio ex aequo, compartido con el trabajo de AnnibaleRigotti y Raimondo D'Aronco (Chevalley, 1911). El proyecto de Carminati y Corbellani, basado en el diseño de un bulevar triunfal en línea con el nuevo estadio que cruza una plaza elíptica con un monumento central (Figura 1), se publicó junto con el de Rigotti y D’Aronco en las páginas de la revista L'Architettura Italiana (Concorso per il piano regolatoredella ex piazzad’Armi di Torino, 1911-1912).


Figura 1: Proyecto para el concurso de la antigua Piazza d’Armi en Turín (1911). Nino Nicoli Carminati y Ferruccio Corbellani. Fuente: (Concorso per il piano regolatore della ex piazza d’Armi di Torino, 1911-1912).

Elisa Radovanovic (2004, p. 169) señala la participación de Corbellani en el grupo futurista “Nuove Tendenze”, fundado por Antonio Sant’Elia, otro compañero de clase conocido en la escuela de Brera. Sin embargo, su presencia no aparece en la famosa exposición milanesa de 1914, que sancionaría la adhesión del grupo al movimiento futurista italiano. Puede ser que en ese momento Corbellani ya hubiese viajado a la Argentina, al escapar de una guerra que pronto habría ensangrentado a toda Europa y donde el mismo Sant’Elia encontraría la muerte.

EMIGRACIÓN Y ACTIVIDAD PROFESIONAL EN BUENOS AIRES

No se sabe la fecha exacta de la partida de Corbellani hacia la Argentina, ni tampoco sus motivos, aunque es posible que la república latinoamericana haya ejercido un atractivo innegable -sobre todo después de la Exposición del Simplón en Milán- para los jóvenes arquitectos lombardos en busca de una afirmación profesional rápida (D’Amia, 2015b).

Radovanovic (2004) informó que en 1909 Corbellani ya practicaba la profesión y que fue premiado por un proyecto de edificio para la Universidad de Santa Fé en 1916, junto a Alejandro Virasoro. Gracias a esto, se dió también la posibilidad de hacer un petit hotel de gusto clásico en el barrio de Palermo.7 Las investigaciones realizadas en los registros migratorios del Centro de Estudios Migratorios Latinoamericano (CEMLA) no permitió aclarar esta cuestión: se sabe que el 21 de junio de 1922 Corbellani llegó a Buenos Aires en el barco Udine, que zarpó desde Génova. No es posible que esta fuera la primera vez que llegaba a la Argentina, sino más bien el regreso de un viaje a Italia hecho con anterioridad. De los documentos conservados en Italia, por otro lado, hay constancia de que en 1936 se casó con Augusta Grasas en Buenos Aires, una compatriota genovesa que había llegado al país en 1929 a bordo del barco Giulio Cesare.8

La reconstrucción de la actividad del arquitecto en la Argentina es compleja, debido a la ausencia de un archivo profesional y de una bibliografía que pueda servir como punto de referencia seguro. El único artículo dedicado a su obra, al menos hasta donde se conoce, es el de la revista del Centro de Arquitectos, Constructores de Obras y Anexos (CACYA) de noviembre de 1931, donde se muestran solo dos edificios residenciales: el de las avenidas Callao y Córdoba y el de la avenida Entre Ríos (Ferruccio Corbellani, 1931). En los demás casos es necesario basarse en los testimonios aportados por las mismas obras, que según una costumbre común en Buenos Aires, presentan en la fachada el nombre del arquitecto y de la empresa constructora.

La casa de renta en la esquina de las avenidas Callao y Córdoba (Figura 2) es un edificio de apartamentos encargado por Tomás Devoto y construido por la empresa Zerón y Spallone. Tiene una planta en forma de “L” y una altura máxima de ocho pisos. El volumen está articulado con un sótano comercial (con entrepiso), un cuerpo residencial que rodea la esquina y un ático como remate, desde el cual emerge el desarrollo de la torre del cuerpo central, terminado con un tímpano y un alto techo abovedado. El lenguaje ecléctico presenta amplias referencias al clasicismo francés e incluye detalles ornamentales del gusto del siglo XVIII.


Figura 2: Casa de renta en esquina, entre las avenidas Callao y Córdoba, Buenos Aires (1915-1925). Fuente: (Corbellani, 1931, pp. 139-154).

Un carácter similar tienen la casa de renta en la Avenida San Juan 1448, el edificio de viviendas en la calle Uruguay 69 y el petit hotel en la calle Sarmiento 2351, ahora transformado en la sede de la Comisión Nacional de Límites Internacionales. La primera se distingue por su fachada almohadillada para la solución de la curvatura de las alas laterales (Figura 3); el segundo está marcado por gigantescas pilastras sobre la cornisa, con una balaustrada en el primer piso; mientras que el tercero tiene grandes ménsulas que sostienen los balcones y las aberturas en el piso principal, con decoraciones rococó.


Figura 3: Casa de renta en avenida San Juan 1448, Buenos Aires (1915-1925). Fuente: fotografía de Federica Valneri.

Estos edificios, hechos en colaboración con los ingenieros Parodi y Figini, pueden ser remitidos a una primera fase (o a una primera corriente, no necesariamente correspondiente a un período cronológico definido) ligada al clasicismo francés. También el petit hôtel, construido para su familia en la calle Anchorena (hoy Dr. Luis Agote) 2348, con un escudo de armas en el portal, una cornisa con pequeños arcos y la alternancia cromática del ladrillo y el yeso simil piedra, tiene una impronta historicista de carácter neo-medieval (Figura 4). Comparativamente, la casa de renta de Adolfo Alsina 2472 también tiene una gran superficie de ladrillos con ventanas enmarcadas por arcos de medio punto, pero con un gusto más clásico, con motivos de obeliscos y balaustradas que adornan el balcón del primer piso.


Figura 4: Petit hôtel en la calle Luis Agote 2348, Buenos Aires (1915-1925). Fuente: fotografía de Federica Valneri.

Otra serie de obras que se supone realizó en la década de 1925-1935, muestra una impronta decisivamente Art Déco. Es el caso de la casa de renta en la avenida Entre Ríos 1165 y del edificio residencial en la calle Colpayo 31-33. La primera, llevada a cabo por la empresa de construcciones Malvicino, Conort & Co., presenta una planta baja comercial y nueve pisos residenciales, de los cuales los últimos tres cuentan con retranqueos progresivos. El cuerpo principal, compuesto por bandas laterales que terminan con dos torretas y el voladizo de la cornisa, muestra balcones continuos y decoraciones geométricas con una base cuadrada, que también caracteriza los balcones secundarios (Figura 5). La segunda obra, realizada por los constructores Zerón y Spallone, presenta un impulso vertical amortiguado por la fuerte proyección de la cornisa en el quinto piso. Los elementos ornamentales, circunscritos a los parapetos de los balcones, tienen motivos de conchas y canastas florales muy estilizadas (Figura 6).


Figura 5: Casa de renta en la avenida Entre Ríos 1165, Buenos Aires (1925-1930). Fuente: (Corbellani, 1931, pp. 139-154).


Figura 6: Edificio residencial en Colpayo 31-33, Buenos Aires (1925-1935). Fuente: fotografía de Federica Valneri.

En esta corriente estilística también pueden rastrearse un edificio residencial en Larrea 94-98, también construido por Zerón y Spallone, que presenta pilastras altas con volutas estilizadas (Figura 7); varias capillas (bóvedas) funerarias construidas en el cementerio de la Chacarita, incluidas la de la familia Bozzini-Morini con formas cuadradas y coronada por una cúpula escalonada, la de Teodosio Brea o las de las familias Carloni y Fiumana-Iglesias, que reinterpretan con gusto artístico motivos del repertorio clasicista.9


Figura 7: Edificio residencial en Larrea 94-98, Buenos Aires (1925-1935). Fuente: fotografía de Federica Valneri.

Resta un tercer grupo de obras que confirma la capacidad de Corbellani para modular su registro expresivo de acuerdo con las modas y preferencias del cliente. Se caracteriza por un enfoque funcionalista y por una purificación del lenguaje típico del Movimiento Moderno Internacional. Un ejemplo es el edificio residencial en la calle Valentín Gómez, construido por los hermanos Antonini en el área norte del barrio de Balvanera, y la vivienda unifamiliar en la calle 11 de Septiembre 1233, construida por Parodi y Figini en el barrio de Belgrano (Figura 8). Ambos edificios tienen techos planos, grandes superficies desnudas (en el primer ejemplo con una alternación de yeso y ladrillos) y una completa ausencia de motivos decorativos.


Figura 8: Vivienda unifamiliar en 11 de Septiembre 1233, Buenos Aires (1935-1945). Fuente: fotografía de Federica Valneri.

DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES AL PARAGUAY

Hay pocas noticias sobre la actividad de Corbellani fuera de los límites de la Capital Federal.

En 1931 la revista del Centro de Arquitectos, Constructores de Obras y Anexos informó sobre el chalet construido para Luigi Bozzini (hijo) por la empresa de Enrique Macchi, en la esquina de Corrientes y Moreno en Mar del Plata (Figura 9). El edificio era un pequeño chalet de principios del siglo XX típicamente ecléctico, con volúmenes articulados, amplias terrazas y techos con grandes inclinaciones. El espacio interior se distinguía por una gran sala de estar abierta en la planta baja, con una chimenea de piedra arqueada.


Figura 9: Chalet Bozzini en la esquina de Corrientes y Moreno, Mar del Plata (1925-1930, demolido). Fuente: (Corbellani, 1931, pp. 139-154).

Se encuentra mejor documentada la participación de Corbellani en el concurso para la nueva sede del Consejo Superior Universitario y las facultades de Derecho y Farmacia de la Universidad de Santa Fé en 1916. Su proyecto, realizado con el arquitecto porteño Alejandro Virasoro y distinguido por el lema “Niké”, compartió el premio con el proyecto de Alejandro Christophersen y Léon Lamouret durante la primera fase del concurso (Caride Bartrons y Molinos, 2014, p. 61). En la segunda fase, el jurado consideró que el proyecto estaba peor que en la primera versión, y recibieron el segundo premio entre los cinco ganadores. El primero fue para el proyecto neorrenacentista de Christophersen y Lamouret, que a juicio de la comisión “se distingue por su perfecta distribución, su buena composición, su arquitectura armoniosa, su construcción sencilla, racional y de fácil ejecución” (Schere, 2008, pp. 101-102).

La colaboración entre Corbellani y Virasoro continuó, después de esto, con la realización del edificio de la sucursal del Banco de la Nación Argentina en Añatuya, una ciudad de la provincia de Santiago del Estero.

El último capítulo de la actividad profesional de Corbellani tuvo lugar en Paraguay, donde el arquitecto se instaló a principios de la década de 1940 para seguir el trabajo de la sede del Banco del Paraguay (hoy Banco Nacional de Fomento) en Asunción (Figura 10). El proyecto, que supuso la reconstrucción completa del edificio destinado a la Oficina de Cambios en la calle Independencia, nació de la colaboración de Corbellani con el arquitecto italiano Roberto Cardini, quien residía en la Argentina, y con el estudio de Gregorio Sánchez, Ernesto Lagos y Luis María de La Torre (Gutiérrez, 2010). El edificio, una imponente estructura neoclásica que tomaba como modelo al Palacio de Buckingham, fue construido entre 1942 y 1945 por la empresa argentina Acevedo y Shaw S.A. y por la Compañía Americana de Obras Públicas, bajo la supervisión del arquitecto paraguayo Francisco Canesse (Rahi, 1997).


Figura 10: Banco del Paraguay en Asunción (1942-1945). Fuente: Recuperado de: https://asunciondeantano.com/category/fotos-antiguas

El Banco del Paraguay marcó un revés en la carrera profesional de Corbellani, de quien, a partir de esta fecha, no hubo más noticias. Es probable que el arquitecto se haya mudado definitivamente a Asunción en los años 40, pero ante la falta de datos posteriores sobre su vida, esto no es más que una suposición. Lo que sí es cierto, y está documentado por los registros de su ciudad natal, es que Corbellani terminó su vida en Asunción del Paraguay en 1965, a la edad de setenta y seis años.

La experiencia biográfica de Corbellani representa el camino de muchos arquitectos italianos, que se formaron en Italia en la primera década del siglo XX y ejercieron su profesión en la Argentina durante el período de entreguerras. Al mismo tiempo que contaba con una sólida formación académica basada en el conocimiento de los estilos del pasado, como se evidencia en sus primeros trabajos, se mostró capaz de interactuar con otras tendencias estilísticas que caracterizaron la primera mitad del siglo, desde la arquitectura pintoresquista hasta el racionalismo.

Corbellani tuvo la capacidad de adecuarse a la demanda de su comitencia, e incluyó soluciones estilísticas diversas. Esta forma de eclecticismo no fue en detrimento de la calidad constructiva ni del diseño de sus obras, manteniéndose alejado de las disputas entre académicos y modernistas que en esos mismos años se producían con énfasis en Europa.

NOTAS

1. Véase el blog de Alejandro Machado recuperado de http://arquitectos-italianos-buenos-aires.blogspot.com

2. Atti di nascita N°24 . Archivio Comunale de Pizzighettone. Cremona, Italia. 1889.

3. Scuole e alunnidal 1895 al 1940. Archivio Storico dell’Accademia di Brera di Milano, TEA G VI, 14. Milán, Italia.

4. El certificado de admisión se guarda entre los documentos de la Academia de Brera. La investigación realizada en los archivos de la escuela no alcanzó para encontrar otra documentación sobre la frecuencia de Corbellani. La Escuela Superior de Arte Aplicada a la Industria fue fundada en julio de 1882 por iniciativa de la Asociación Industrial Italiana y desde 1896 tenía su sede en el Castillo Sforzesco de Milán.

5. Alfredo Melani fue profesor de composición en el curso de dibujo lineal, con la asistencia de Cesare Sordello. A la muerte de Luigi Cavenaghi, asumió la dirección de la escuela.

6. Scuole e alunnidal 1895 al 1940. Archivio Storico dell’Accademia di Brera di Milano, TEA G VI, 14. Milán, Italia.

7. El edificio está ubicado en la calle Aráoz 2193.

8. La fecha de su casamiento se puede deducir a partir de los documentos guardados en la oficina de registros de Pizzighettone, y el desembarco de su esposa (21 de diciembre de 1929) de los registros del Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos (CEMLA).

9. Otras capillas funerarias atribuidas a Corbellani también están ilustradas en el blog de Alejandro Machado.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Caride Bartrons, H. y Molinos, R. (2014). Alejandro Christophersen. Buenos Aires, Argentina: Clarín Arquitectura.

2. Chevalley, G. (1911). Della sistemazione delle aree della ex Piazza d’Armi di Torino. Atti della società degli Ingegneri e degli Architetti di Torino, pp. 6-10.

3. Concorso per il piano regolatore della ex piazzad’Armi di Torino (1911-1912). L’Architettura Italiana, 7(6), pp. 65-68.

4. Corbellani, F. (1931). Revista del Centro de Arquitectos, Constructores de Obras y Anexos, 54, pp. 139-154.

5. D’Amia, G. (2013). Architetti lombardi a Buenos Aires, per corsi formativi e prime esperienze professionali. En S. Tuzi y M. Sabugo (Eds.), Contributi italiani all’architettura argentina. Progetti e opere trail XIX e il XX secolo. (pp. 71-78). Roma, Italia: Tipografia del Genio Civile.

6. D’Amia, G. (2014). Francesco e Giovanni Battista Gianotti, due artista piemontesi tra Milano e Buenos Aires. Studi Piemontesi, 43(2), pp. 393-401.

7. D’Amia, G. (2015a). Italia-Argentina andata e ritorno: una prospettiva critica. En G. D’Amia (Ed.), Italia-Argentina andata e ritorno. Migrazioni professionali, relazioni architettoniche, trasformazioni urbane. (pp. 7-22). Santarcangelo di Romagna, Italia: Maggioli editore.

8. D’Amia, G. (2015b). L’Esposizione internazionale del Sempionen el 1906: un incontro ravvicinato tra Milano e Buenos Aires. En G. D’Amia (Ed.), Italia-Argentina andata e ritorno. Migrazioni professionali, relazioni architettoniche, trasformazioni urbane. (pp. 90-116). Santarcangelo di Romagna, Italia: Maggioli editore.

9. Gutiérrez, R. (Ed.) (2000). Francisco Gianotti. Del Art Nouveau al Racionalismo en la Argentina. Buenos Aires, Argentina: CEDODAL.

10. Gutiérrez, R. (2010). Sánchez, Lagos y de La Torre: del eclecticismo al estilo moderno. Buenos Aires: CEDODAL.

11. Radovanovic, E. (2004). Italianos y ticineses en la argentina. En R. Gutiérrez (Ed.), Italianos en la Arquitectura argentina. (pp. 130-256). Buenos Aires, Argentina: CEDODAL.

12. Scalvini, M. L. y Mangone, F. (1998). Alfredo Melani e l’architettura moderna in Italia: antología critica (1882-1910). Roma, Italia: Officina.

13. Rahi, A. (1997). La Moneda y los Bancos en el Paraguay. Asunción, Paraguay: Ediciones Comuneros.

14. Schere, R. (2008). Concursos 1826-2006. Buenos Aires, Argentina: SCA.

AGRADECIMIENTOS

Agradezco el aporte de Federica Valneri, quien recopiló la documentación inicial sobre las obras de Ferruccio Corbellani.

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