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ARTICULO

Correspondencias. Amancio Williams y Walter Gropius: dos arquitectos para la Embajada de Alemania en Buenos Aires

Correspondences. Amancio Williams and Walter Gropius: two architects for the German Embassy in Buenos Aires

Luis Müller *

* Arquitecto y Magíster en Ciencias Sociales por la Universidad Nacional del Litoral (UNL), y Doctorando por la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Profesor Titular de Historia de la Arquitectura, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU-UNL). Director de la Maestría en Arquitectura (FADU-UNL). Dirige proyectos de investigación de la UNL y en la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (ANPCyT). Presentó sus avances y resultados en congresos y eventos científicos en el país y en el exterior. Dictó cursos de posgrado y conferencias en universidades nacionales y extranjeras. Es autor, entre otros, de los libros Wladimiro Acosta (Buenos Aires, AGEA-IAA, 2014) y Modernidades de provincia. Estado y arquitectura en la ciudad de Santa Fe (Santa Fe, UNL, 2011), y coautor de Wladimiro Acosta. Del City block a la pampa (Santa Fe, CAPSF D1, 2008), así como de numerosos capítulos de libros y artículos publicados en el país y en el extranjero.

Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad Nacional del Litoral. J. R. Pérez 2054 - 3000 - Santa Fe, Argentina. Email: luismuller.arq@gmail.com

Este trabajo corresponde a un avance del proyecto de tesis "Amancio Williams. La invención como proyecto", que el autor prepara para el Doctorado en Arquitectura de la Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño, Universidad Nacional de Rosario (FAPyD-UNR).

RECIBIDO: 15 de junio de 2018.
ACEPTADO: 9 de noviembre de 2018.


RESUMEN

En 1968 el proyecto de una residencia para el embajador de la República Federal de Alemania en Buenos Aires reunió a Walter Gropius y Amancio Williams. La experiencia, frustrada por acontecimientos políticos argentinos, motivó un incidente en relación con la ubicación del futuro edificio, que finalmente no se construyó. Atrapados en el conflicto, mediante correspondencia y con una excepcional visita del maestro alemán, los arquitectos produjeron distintas variantes y una propuesta que se alcanzó a formular antes de la muerte de Gropius. El episodio, atravesado por múltiples cuestiones, permite una aproximación a las personalidades de ambos a través de la lectura de sus cartas y revisar el estado de situación hacia el final de la larga década del sesenta: la inestabilidad política argentina, la diplomacia alemana de la guerra fría, los conflictos urbanos y la cultura arquitectónica se concentraron en una pequeña plaza de Buenos Aires.

Palabras clave: Walter Gropius; Amancio Williams; proyecto arquitectónico; Embajada de Alemania en Buenos Aires.
Referencias espaciales y temporales: Buenos Aires (Argentina); década de 1960.

ABSTRACT

In 1968 the project of a residence for the ambassador of the Federal Republic of Germany in Buenos Aires, brought together Walter Gropius and Amancio Williams, prestigious figures representing two generations of modern architecture, convened for the joint development of the proposal. The experience, frustrated by political events in Argentina, caused an incident regarding the location of the future building, which was finally not built. Trapped in the conflict, by correspondence and with an exceptional visit of the German master, the architects produced different variants and a proposal that was achieved before the death of Gropius. The episode, crossed by multiple questions, allows an approach to the personalities of both of them through the reading of their letters, and to review the state of the situation towards the end of the long sixties: the Argentine political instability, the German diplomacy of the cold war, urban conflicts and architectural culture, were concentrated in a small square in Buenos Aires.

Key words: Walter Gropius; Amancio Williams; Architectural Project; German Embassy in Buenos Aires.
Space and time references: Buenos Aires (Argentina); 1960’s decade.


POSICIONES

Un proyecto reunió en Buenos Aires a Amancio Williams con Walter Gropius. Ambos se habían conocido en Estados Unidos durante una estadía que el arquitecto argentino realizó entre 1955 y 1956 invitado por el Departamento de Estado norteamericano, para visitar distintas universidades y presentar sus trabajos. El maestro alemán se había asentado definitivamente en Estados Unidos como académico en Harvard y realizaba su actividad profesional como practitioner, que a partir de 1945 la desarrolló con el estudio TAC (The Architects Collaborative Inc.), al asociarse con jóvenes profesionales. Williams, treinta años menor, promediaba por aquél entonces una carrera que le había dado más prestigio que realizaciones: se lo consideraba un ejemplo de arquitecto fiel a los principios modernos, creativo e innovador, aunque con escasa producción construida.

A finales de los sesenta ambos fueron convocados por el gobierno de la República Federal de Alemania para proyectar en conjunto la sede de su Embajada en Buenos Aires. Para entonces, el libro Alcances de la arquitectura integral (Scope of total architecture) de Gropius —publicado en Argentina en 1956— ya llevaba cinco ediciones en español, señal del interés que había despertado y la vigencia que mantenía como referente en el ámbito local. La ocasión para Williams se presentaba como una excelente oportunidad para revertir esa condición de poca producción, además de destacar en su foja profesional que había trabajado con Walter Gropius así como lo había hecho a finales de los años cuarenta con Le Corbusier.

Como en la mayor parte de los eventos que jalonan la trayectoria profesional de Williams, el resultado no pasó de ser una gran experiencia en la que se produjo un proyecto innovador pero sin llegar a ser construido. Con un proceso cargado de incertidumbres, marchas y contramarchas que involucró a arquitectos argentinos, alemanes y norteamericanos, cuatro presidentes argentinos, dos de la República Federal Alemana con sus dos embajadores, y una importante cantidad de personalidades culturales y políticas de ambas partes.

CIRCUNSTANCIAS

Durante el gobierno del Dr. Arturo Illia (1963-1966), mediante una ley nacional y un decreto municipal (Nº 5086 del 5 de mayo de 1964)1 se habilitó el canje de un palacete de la Embajada de Alemania en Buenos Aires por una fracción de la Plaza Alemania en el barrio de Palermo, para la construcción de una nueva residencia para el embajador. En 1964, durante una visita al país del presidente Heinrich Lübcke, se colocó la piedra fundamental del futuro edificio. El 28 de junio de 1966 el Presidente Arturo Illia fue derrocado por un golpe de estado cívico-militar y asumió el mando nacional el General Juan Carlos Onganía. El 6 de abril de 1967 se firmó en la intendencia la escritura que daba la posesión del terreno al gobierno alemán, cuando el Intendente Municipal era el Coronel Francisco Schettini.

En medio de esas turbulencias institucionales, la diplomacia alemana reunió para su proyecto a dos arquitectos emblemáticos: Walter Gropius, que si bien contaba ya con una larga residencia y carrera profesional en Estados Unidos era un referente ineludible de la cultura arquitectónica alemana, y Amancio Williams, una figura argentina con prestigio internacional. Williams, al enterarse de la intención, tomó la iniciativa de invitar a Gropius cuando aún no había una decisión firme, y promovió las condiciones para que sucediera; en agosto de 1966 le escribía al veterano maestro alemán:

Dear Gropius: My young friend and former pupil, architect Emilio Ambasz, who is now teacher in Princeton, will bring to you a copy, as a “separatum”, of a publication appeared in Zodiac 16 on my work with an introduction of Max Bill.
[...]
In this moment, there is an interesting opportunity in Buenos Aires. The Bonn government will build his embassy in a fine place (Palermo Park).
I thought that may be you would be willing to consider joining our forces for getting that command and collaborating in the project. It is the first time that I make such predisposition to an architect, and I do it out of admiration and esteem for you and your work. Of course, I would perfectly well understand you not accepting for any reason you can have...
I would be proud and happy to work with you and to provide my country with a sample of a creator like you.
Please think it over and let me know your answer as soon as possible as there is no time to lose.2
[Querido Gropius:
Mi joven amigo y ex alumno, el arquitecto Emilio Ambasz, que ahora es profesor en Princeton, le hará llegar una copia, como una “separata”, de una publicación aparecida en Zodiac 16 sobre mi trabajo, con una introducción de Max Bill.
(...)
En este momento, hay una oportunidad interesante en Buenos Aires. El Gobierno de Bonn construirá su embajada en un excelente sitio (Parque Palermo).
Pensé que podría estar dispuesto a considerar unirse a nuestras fuerzas para obtener ese encargo y colaborar en el proyecto. Es la primera vez que hago tal propuesta a un arquitecto, y lo hago por admiración y estima hacia usted y su trabajo. Por supuesto, entendería perfectamente que no aceptase por cualquier razón que pudiera tener...
Me sentiría orgulloso y feliz de trabajar con usted y de proporcionarle a mi país una muestra de un creador como usted.
Por favor, piénselo y hágame saber su respuesta lo más pronto posible, ya que no hay tiempo para perder].

Por lo que se puede inferir de la carta, se trataba de una gestión personal suya que proponía realizar el proyecto conjuntamente, pero la respuesta inicial fue desalentadora:

Thank you very much for your letter of August fifteenth and the interesting material of your work. If I may, I would like to keep the brochure written by Max Bill on your work.
[...]
Regarding the new German Embassy in Buenos Aires, I am afraid I cannot join you in this venture. We are very busy in this office, and I plan to go for several months to Europe on a sabbatical, so that I will not be here. I hope you will understand my difficulties and that, in spite of my incapacity to join you, you will secure that job for yourself.3
[Muchas gracias por su carta del 15 de agosto y el interesante material de su trabajo. Si puedo, me gustaría conservar el folleto escrito por Max Bill sobre su trabajo.
(...)
Con respecto a la nueva Embajada de Alemania en Buenos Aires, me temo que no puedo unirme a ustedes en esta empresa. Estamos muy ocupados en esta oficina, y planeo pasar varios meses en Europa en un año sabático, entonces no estaré aquí. Espero que comprenda mis dificultades y que, a pesar de mi imposibilidad de unirme a usted, se asegure ese trabajo para usted mismo].

Al año siguiente, con más precisiones sobre el encargo y con mejores condiciones, Williams volvía con el ofrecimiento, pero con una sutil diferencia. Decía haber recibido la visita del embajador de Alemania Günter Mohr, y que al hablar acerca de la embajada en Buenos Aires, mostró gran interés en la posibilidad de que Gropius se sumara al proyecto del edificio: “as homage to the great german pioneer of modern architecture, to whom german culture is so indebted, and whose work, in a young country would mean a projection to the future.” 4 [como un homenaje al gran pionero alemán de la arquitectura moderna, con quien la cultura alemana está en deuda, y cuyo trabajo, en un país joven, significaría una proyección hacia el futuro.] Esta vez la respuesta de Gropius, quien ya había sido contactado desde Alemania, no sólo era favorable sino también elogiosa:

Your plan regarding the German Embassy in Buenos Aires is certainly an interesting one, and I will be glad to join you in this venture in case the conditions given by the client will permit it. I certainly would not know anyone more in the same line of my thinkin than you yourself, and I have always been impressed by the examples of your work which you kindly have sent me.
Of course, at my age I am not as easy traveler any more as in former times, but this does not mean that I would not come to Buenos Aires when needed.5
[Su plan con respecto a la Embajada de Alemania en Buenos Aires es ciertamente interesante, y estaré encantado de acompañarlo en esta aventura en caso de que las condiciones dadas por el cliente lo permitan. Ciertamente no conozco a nadie más en la misma línea de mi pensamiento que usted mismo, y siempre me han impresionado los ejemplos de su trabajo que amablemente me ha enviado.
Por supuesto, a mi edad viajar ya no me resulta tan fácil como en otros tiempos, pero eso no significa que no vaya a ir a Buenos Aires cuando sea necesario].

En junio de 1968 Gropius le confirmaba haber recibido primero un telegrama del Ministerio alemán y luego una carta formal de la Bundesbaudirektion (Administración Federal de Construcciones) para saber si estaría dispuesto a diseñar la embajada de Buenos Aires. Y agregaba: “they suggest that the over-all direction of the job should be in my hands and that for the time being they want to have a preliminary design proposal for the Embassy.”6 [Ellos sugieren que la dirección general del trabajo esté en mis manos y que, por el momento, quieren tener una propuesta de diseño preliminar para la embajada]. Gropius le informó que su respuesta era que aceptaba siempre y cuando Williams estuviera incluido, y le propuso intercambiar información acerca de los honorarios estimativos en Argentina y Estados Unidos, para comparar y llegar a un acuerdo. Preguntó, además: “furthermore would you be in the position to produce the final working drawings from the necessary detail sketches which we could produce here?”7 [¿Estaría en condiciones de producir los dibujos finales de obra a partir de los necesarios bosquejos de detalles que podríamos producir aquí?].

La correspondencia cobró un ritmo más frecuente, al mes siguiente Williams le enviaba información detallada sobre costos de trabajos profesionales y de construcción en Buenos Aires, y una pormenorizada descripción del sitio y su entorno.8 En agosto Gropius escribía con manifiesta preocupación, por la aparente decisión de que la construcción abarcaría solo la residencia del Embajador y no el conjunto de la Embajada, con una superficie de 600 m²: “[...] Will be too small as an object, particularly at the large scale location, according to your sketches.” 9 [Lo que será demasiado pequeño como objeto, especialmente en la gran escala del sitio, de acuerdo con tus bocetos]. Williams se encargaría de transmitir esta cuestión al embajador.

Mientras el proyecto se ponía en marcha y el intercambio postal continuaba, se hacía necesario un encuentro. Gropius, con ochenta y cinco años de edad, anunciaba su viaje a Buenos Aires y, si bien expresaba su necesidad de gozar de tranquilidad, no dejaba de ser una gira de negocios:

We will arrive in Buenos Aires on Sunday, December first, with Avianca 41 at 19:50, coming from Lima where will stay for one day.
Since at my age such a trip is somewhat strenuous, I would be most grateful if you do not arrange too many official events, so that we can find quiet time to think the project over and to rest in between. I will only make one visit in Buenos Aires with an old friend of mine, Mrs. Victoria Ocampo, to pay my respects.
My Partner, Alexander Cvijanovic, will accompany me. On the way back, we plan to go via Brasilia and to stay possibly for another day in Trinidad for a potential new job.10
[Llegaremos a Buenos Aires el domingo 1 de diciembre, con Avianca 41 a las 19:50, desde Lima, donde nos quedaremos por un día.
Como a mi edad ese viaje es algo extenuante, le agradecería mucho si no organiza demasiados eventos oficiales, para que podamos encontrar un momento tranquilo para pensar en el proyecto y descansar en el medio. Solo haré una visita en Buenos Aires con una vieja amiga mía, la señora Victoria Ocampo, para presentarle mis respetos.
Mi socio, Alexander Cvijanovic, me acompañará. En el camino de regreso, planeamos ir a través de Brasilia y posiblemente parar por un día en Trinidad para un posible nuevo trabajo].

Williams organizó la semana meticulosamente (Figura 1), haciéndole llegar una propuesta de agenda en la que era inevitable que aparecieran reuniones y comidas con el Embajador y otras personalidades: el jueves 5 habría una cena en casa de los Williams con el Embajador y su esposa, otras personas de la embajada y Victoria Ocampo, la única persona a quien Gropius había anunciado querer saludar, refiriéndose a ella como una “vieja amiga”, y para la última noche que pernoctarían en Buenos Aires (la del viernes, ya que el sábado sería el regreso) organizaba:

A little cocktail at Mr. and Mrs. Williams’ home, to permit some Museums directors, the dean of Architecture Faculty, the president of Sociedad Central de Arquitectos, and some press personalities, to present their respects to Mr. Gropius (about 20 people).11
[Un pequeño cóctel en casa del Sr. y la Sra. Williams, para permitir que algunos directores de museos, el decano de la Facultad de Arquitectura, el presidente de la Sociedad Central de Arquitectos y algunas personalidades de la prensa presenten sus respetos al Sr. Gropius (unas 20 personas)].

Por supuesto, además de todo eso había espacio para el trabajo aunque, con el escaso tiempo disponible, la mayoría de las decisiones seguramente quedarían para que el equipo de TAC las plantease en su sede de Estados Unidos.


Figura 1: Amancio Williams y Walter Gropius en Buenos Aires, diciembre de 1968. Fuente: Archivo Amancio Williams.

PROYECTOS

Las repercusiones de la visita fueron notables, y Williams se encargó de hacérselo saber a Gropius enviándole comentarios de recortes periodísticos:

All of them are excellent and show how enthusiastically has the press reacted towards you and the embassy work. Only one, about the embassy’s plot is against the emplacement. It has been published in the evening paper “La Razón” and I suspect it has been suggested by City Hall, as it reflects its point of view.12
[Todos ellos son excelentes y muestran con qué entusiasmo ha reaccionado la prensa hacia usted y el trabajo de la embajada. Solo uno, sobre la trama de la embajada, está en contra del emplazamiento. Ha sido publicado en el periódico vespertino “La Razón” y sospecho que ha sido sugerido por el Ayuntamiento, ya que refleja su punto de vista].

En la misma carta también informaba de una visita al sitio con Günter Mohr, en la que volvió a aparecer el mismo tema (Figura 2):

The Ambassador rang me up and I had a long interview with him last friday.
I have the impression that he too wishes to have the view of Plaza Alemania the least obstructed possible, and to let the ground as free as possible, as these conditions will ease his action respecting the problems of the plot.13
[El Embajador me llamó y tuve una larga entrevista con él el viernes pasado. Tengo la impresión de que él también desea tener la vista de Plaza Alemania lo menos obstruida posible, y dejar el terreno lo más libre que se pueda, ya que estas condiciones facilitarán su acción respecto de los problemas con el terreno].


Figura 2: Esquema “A”, realizado por el estudio TAC. Fuente: Archivo Amancio Williams.

Williams percibía el conflicto que se avecinaba en relación con el sitio destinado al edificio. Los primeros meses de 1969 no solo fueron intensos en el intercambio de propuestas, sino también fuertemente tensionados por la manifestación de ese problema. A fines de enero Gropius hizo un envío que mostraba los adelantos producidos, cuatro esquemas con una versión en la que “todo está hundido en el suelo” (esquema “D”) y una variante sobre la misma:

A fifth scheme is in the making: under a high hanging umbrella roof of simple over-all form, the requirements for a reception and residence are being organized above each other. This scheme will follow as soon as it is more articulated.14
[Se está elaborando un quinto esquema: bajo un techo alto, una sombrilla colgante de forma general simple, los requerimientos para una recepción y residencia se organizan uno encima del otro. Este esquema seguirá tan pronto como esté más articulado].

Como se vería después en los planos enviados por TAC,15 se trataba de una estructura subterránea que desaparecía en el parque. Estaba iluminada por patios hundidos y tenía una estructura que se eleva sobre el terreno para anunciar y proteger el ingreso: una umbrella o marquesina de hormigón que seguramente a Williams hubo de provocarle cierta incomodidad, ya que a pesar de ofrecer un diseño interesante a partir de un plegado geométrico, bien podrían haberse utilizado sus “bóvedas cáscara” (Figuras 3 y 4).


Figura 3: TAC. Esquema “D” (perspectiva). Fuente: Archivo Amancio Williams.


Figura 4: TAC. Esquema “D” (corte). Fuente: Archivo Amancio Williams.

Pero ese sería un inconveniente menor en comparación con el conflicto que, a medida que el proyecto avanzaba, salía a la luz. Con el desplazamiento del gobierno democrático de Illia, había caído también el Intendente de la Ciudad de Buenos Aires, Francisco Rabanal, reemplazado por autoridades de facto: los militares Eugenio Schettini (julio de 1966 a septiembre de 1967) y Manuel Iricíbar (septiembre de 1967 a marzo de 1971). A pesar de haberse firmado la ordenanza, desde la intendencia comenzó una acción contraria a lo pactado y establecido por la ley, negándose a ceder el terreno de Plaza Alemania, por lo que se propusieron otras opciones. Según recordaba Williams, había recibido presiones del Coronel Schettini, quien lo amenazó con hacer cortar las calles circundantes al predio para impedir el acceso de camiones de obra, en caso de que consiguiera la habilitación por medio del gobierno nacional.16

Sin duda, se iniciaba un conflicto diplomático. Con el propósito de superarlo, Williams escribió al presidente Onganía para explicar la situación y hacer notar la importancia de obtener un edificio significativo de un autor trascendente como Gropius. “Una obra que será un jalón importante en la historia de la cultura y que será motivo de orgullo para nuestro país”.17

Mientras tanto, el proyecto se había modificado en razón de una sugerencia de Williams: dejar las áreas sociales bajo nivel de terreno y elevar la vivienda, que dejaría de ser subterránea. Sobrevolaría el sitio soportada sólo por cuatro pilares, para dar transparencia a las visuales hacia el parque. Pero también, a pesar del secreto impuesto por la Embajada sobre el conflictivo tema del predio, Williams consideró que ya no podía seguir ocultándoselo a Gropius:

From a long time I am deeply concerned about the Embassy’s emplacement and I wished to write to you before, but Ambassador Mohr asked me not to do so. [...] I know that he keeps this affair secret even the higher members of the embassy. But I think I cannot wait anymore and I take the decision to write to you, begging the strictest reserve, which I know you will keep.
Well: though we have the opinion of the Foreign Affairs Ministry in favour of maintaining the present emplacement of the embassy, there is still a firm opposition of the Major. I cannot tell which is the president’s opinion, as my letter informing him has not yet been answered.
Prudently, in January I studied other possible emplacements, agreeing with Mohr, and both of us spent a whole morning visiting the places, two of them splendid (the State’s property) and another, private property, for which I have been making the necessary inquiries.
[...]
Mohr and I analyzed the situation and came to the conclusion that the german government can give two answers to this inform.
The first to go on insisting on the Plaza Alemania property.
[...]
The second, to give it up and to accept a change, proposing one of the emplacements he chose with me.
I am sorry and worried thinking that you are working so hard in that project.18
[Desde hace mucho tiempo estoy profundamente preocupado por el emplazamiento de la Embajada y quería escribirle antes, pero el Embajador Mohr me pidió que no lo hiciera. (...) Sé que mantiene este asunto en secreto, incluso con los más altos miembros de la embajada. Pero creo que no puedo esperar más y tomo la decisión de escribirle, rogando la reserva más estricta, que sé que mantendrá.
Bien: aunque tenemos la opinión del Ministerio de Asuntos Exteriores a favor de mantener el emplazamiento actual de la embajada, todavía hay una firme oposición del Intendente. No puedo decir cuál es la opinión del presidente, ya que mi carta que le informa no ha sido respondida todavía.
(...)
Prudentemente, en enero estudié otros emplazamientos posibles, acordando con Mohr, y ambos pasamos toda la mañana visitando los lugares, dos de ellos espléndidos (propiedad del Estado) y otro, propiedad privada, para los cuales he estado haciendo las indagaciones necesarias.
(...)
Mohr y yo analizamos la situación y llegamos a la conclusión de que el gobierno alemán puede dar dos respuestas a este informe.
La primera es seguir insistiendo en la propiedad Plaza Alemania.
La segunda, renunciar a ella y aceptar un cambio, proponiendo uno de los emplazamientos que él eligió conmigo.
Lo siento y me preocupa pensar que está trabajando tan duro en ese proyecto].

Como cierre de la carta, hacía una crítica a los bocetos recibidos y realizaba una contrapropuesta:

Though being excellent architecture, these schemes have the character of a big house occupying practically the whole plot.
[...] I have the clear impression of what the local reaction could be in face of the plot’s problem, and I know that we could have all the support of the press and the public opinion, and arrive to convince the reluctant members of the argentine government, if we create a new sort of building, with a more spatial sense, occupying a minimum part of the plot and developing itself in the space, leaving really free the views through the building, both for the public circulating on the place and for the people living in the neighbouring apartment houses. This is why I ask very earnestly to apply your cleverness in thinking it over, to create a building of that aerial character.
Yesterday night I delivered all the plans for the hospital I told you about, and today I will start to study a scheme which I hope to send you before the end of the week.19
[A pesar de ser una excelente arquitectura, estos esquemas tienen el carácter de una gran casa que ocupa prácticamente toda la parcela.
(...) Tengo la clara impresión de cuál podría ser la reacción local frente al problema de la parcela, y sé que podríamos contar con todo el apoyo de la prensa y la opinión pública, y llegar a convencer a los reacios miembros del gobierno argentino, si creamos un nuevo tipo de construcción, con un sentido más espacial, ocupando una mínima parte del lote y desarrollándose por sí mismo en el espacio, dejando realmente libres las vistas a través del edificio, tanto para el público que circula en el lugar como para las personas que viven en las casas de departamento vecinas. Esta es la razón por la que le pido con toda seriedad que aplique su inteligencia a pensarlo bien, para crear un edificio con ese carácter aéreo.
Ayer por la noche envié los planos para el hospital del que le hablé, y hoy comenzaré a estudiar un esquema que espero enviarle antes del fin de semana].

El punto de vista crítico de Williams era contundente, reclamaba por una arquitectura no convencional, que celebrase el espacio al elevarse y se dejase atravesar visualmente para mantener las vistas del parque disponibles.

Pocos días después llegaba una respuesta de Gropius con un anteproyecto adjunto que, según la sugerencia propuesta por Williams (Figuras 5 y 6), se encaminaba hacia su versión definitiva, y anunciaba también que en ese punto detenía el trabajo:

I have discussed it only with Alexander Cvijanovik, and we have stopped doing any further work on the project until this basic problem has been solved. [...] I trust that the final project has reached you, will see that we went in the same direction as you suggest, namely, to preserve the transparency of the park and put the residence above the reception block in order to cover less ground with building. [...] It would be a pity if all the work done should go into the ash can.20
[Lo he discutido solo con Alexander Cvijanovik, y hemos dejado de trabajar en el proyecto, no haremos adelantos hasta que este problema básico haya sido resuelto. (...) Confío en que el proyecto final haya llegado a usted, verá que fuimos en la misma dirección que usted sugiere, a saber, para preservar la transparencia del parque y poner la residencia sobre el bloque de recepción en razón de cubrir menos terreno con la construcción. (...) Sería una lástima si todo el trabajo realizado fuera a acabar en la lata de cenizas].


Figura 5: TAC y Amancio Williams. Propuesta (perspectiva). Fuente: Archivo Amancio Williams.


Figura 6: TAC y Amancio Williams. Propuesta (corte). Fuente: Archivo Amancio Williams.

El tema había quedado en punto muerto y a la espera de una solución que no llegaba. Gropius escribía a Carl Merz, Presidente de la Bundesbaudirektion:

I am very sorry indeed that the site for the Ambassador’s residence in Buenos Aires has been withdrawn because I believe it would have been a highly interesting construction, but of course we understand the diplomatic difficulties. I hope a new solution will be found in the not-too-distant future.21
[Lamento mucho que el sitio para la residencia del Embajador en Buenos Aires haya sido retirado porque creo que hubiera sido una construcción muy interesante, pero por supuesto comprendemos las dificultades diplomáticas. Espero que se encuentre una nueva solución en un futuro no muy lejano].

Poco más tarde, ya con cierto tono de resignación, y casi de despedida, hacía lo propio con Amancio Williams:

Of course, we will have to wait now to see the decision on the site will be. I hope that it will not take too long. Anyhow I have had a very good time in Buenos Aires to which I like to think back. Please give my very best regards to Mrs. Williams and to all your children.22
[Por supuesto, ahora tendremos que esperar para ver la decisión sobre el sitio. Espero que no tarde demasiado. De todos modos, he tenido una muy buena estadía en Buenos Aires que me gusta recordar. Por favor, hágale llegar mis mejores deseos a la Sra. Williams y a todos sus hijos].

Apenas dos meses después llegaba un telegrama que decía: Walter Gropius died July 5 of heart failure after short severe illness - Ise Gropius.23 [Walter Gropius murió 5 de julio por falla del corazón después de corta y severa enfermedad - Ise Gropius].

DECEPCIONES

La noticia dada por la mujer del maestro alemán había sumado un escollo más a la ya difícil situación del proyecto. Al año siguiente, con motivo de celebrarse una gran exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires (MNBA): “50 años Bauhaus”, se decidió incluir en la misma una maqueta del proyecto de la embajada como homenaje a Gropius (Figuras 7, 8 y 9). Alexander Cvijanovic le escribía a Williams al respecto:

After a long while we have finally built the model of the Ambassador’s residence. As you can see, the model came out very well. I am shipping the model next week to you. Looking it now, I am convinced that this is one of the most beautiful buildings that Grope had designed, and I am very happy that you and I were both able to participate in it. I have promised it to Mr. Wingler, who is in charge of the coming Bauhaus Exhibit, so that he will be able to display the building within the exhibit. He will get in touch with you upon his arrival to Buenos Aires. In the meantime, please use it as you see fit.
Do you think it worth the while to ask for an interview with the Major in order to demonstrate with the model that this building is a considerable cultural asset to the Park of Palermo? 24
[Después de un largo tiempo finalmente hemos construido el modelo de la residencia del Embajador. Como puede ver, el modelo salió muy bien. Envío la maqueta la próxima semana. Mirándolo ahora, estoy convencido de que este es uno de los edificios más bellos que Grope ha diseñado, y estoy muy feliz de que usted y yo hayamos podido participar en él. Se lo he prometido al Sr. Wingler, que está a cargo de la próxima Exhibición Bauhaus, para que pueda exhibir el edificio dentro de la exposición. Él se pondrá en contacto con usted a su llegada a Buenos Aires. Mientras tanto, utilícelo como lo vea conveniente.
¿Cree que vale la pena pedir una entrevista con el Intendente, para demostrar con el modelo que este edificio es un activo cultural considerable para el Parque de Palermo?].


Figura 7: TAC y Amancio Williams. Propuesta (maqueta). Fuente: Archivo Amancio Williams.


Figura 8: TAC y Amancio Williams. Propuesta (maqueta). Fuente: Archivo Amancio Williams.


Figura 9: TAC y Amancio Williams. Propuesta (maqueta). Fuente: Archivo Amancio Williams.

La maqueta exhibida en el contexto de la exposición reavivó el tema, ya que era la primera vez que el proyecto tomaba estado público con tal presencia figurativa, donde ganó mucha visibilidad y gran repercusión en la prensa. Los principales medios periodísticos (La Nación, Clarín, La Prensa, La Razón, Panorama, entre otros) le dedicaron notas destacadas durante todo el mes de septiembre. Con el modelo elaborado por TAC, de excelente factura, el proyecto lucía espléndido: la residencia del embajador sobrevolaba el parque como un “techo alto”, y el resto de las funciones semienterradas (áreas sociales, recepción, biblioteca) daban lugar a visuales continuas, interrumpidas apenas por las cuatro “patas” en forma de “L” que sostenían el volumen elevado. Se trataba de una configuración que Clorindo Testa, Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga habían aplicado —aunque sin la transparencia lograda en la planta baja como en este caso— en el proyecto ganador del concurso de la Biblioteca Nacional (1962), que aún no había sido construído.

El volumen de la vivienda, con una proporción de extendida horizontalidad, lograba una imagen de levitación por el hecho de que las columnas de apoyo se encontraban retiradas del perímetro hacia su interior. En una situación que remite a la Casa sobre al arroyo de Mar del Plata (Williams, 1943-1945), ofrecía sus vistas a la altura de la copa de los árboles y dejaba la planta baja libre, en franca sintonía con el interés por dejar que las visuales la atravesasen. El modelo también demostraba que el proyecto estaba adecuado y pensado para el terreno originalmente adoptado, y que una adaptación a otras situaciones hubiera ocasionado una pérdida de sentido.

Todo esto reavivó el debate y el interés por la construcción de la embajada en el sitio de Plaza Alemania, con la insistencia del embajador (en ese entonces Luitpold Werz) por recuperar la posesión del sitio y una campaña de Williams que duró meses para reflotar el proyecto, hasta promediar 1971. Envió cartas a instituciones culturales, a la Facultad de Arquitectura (FAU), a la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), a la Academia Nacional de Bellas Artes (ANBA), a la prensa, y a contactos sociales, políticos y todo aquel que pudiera tener alguna posibilidad de influir sobre una decisión que nunca llegó.

Con renovado entusiasmo, en julio de 1971 Williams le escribía a Heinz Seidlitz, de la Bundesbaudirektion, con quien se había reunido en Buenos Aires.

As I had foreseen, with all the changes in the Government, the political events came to the joint of producing the resignation of the Major of Buenos Aires, General Iricíbar, who was so opposed to the building of the Embassy.
Shortly after, the President, Tte. Gral. Alejandro Agustín Lanusse, made me know, through the Minister of Foreign Affairs, Dr. Luis María de Pablo Pardo, that he agreed with the realization of the Embassy in Plaza Alemania and that he would instruct the new Major, through the Minister of the Interior, to give way immediately to the construction.25
[Tal como lo había previsto, con todos los cambios en el Gobierno, los eventos políticos confluyeron en producir la renuncia del Intendente de Buenos Aires, el General Iricíbar, quien tanto se oponía a la construcción de la embajada.
Poco después, el presidente, Tte. Gral. Alejandro Agustín Lanusse, me hizo saber, a través del Ministro de Relaciones Exteriores, Dr. Luis María de Pablo Pardo, que estaba de acuerdo con la realización de la Embajada en Plaza Alemania y que instruiría al nuevo intendente, a través del Ministro del Interior, para dar paso inmediatamente a la construcción].

Agregaba, también, que un tiempo más tarde el embajador le había hecho saber que desde la intendencia le había llegado la propuesta de un cambio de terreno. Le ofrecían un sector de una plaza en Tagle y Av. Figueroa Alcorta, próximo a las vías del ferrocarril.26 Sin embargo, días atrás el Director del Plan Regulador de la Ciudad de Buenos Aires, el arquitecto Héctor Losi, le comentó que había elevado un informe al intendente en favor de la construcción en Plaza Alemania.

Toda esa información tenía también una versión contraria, de la que Cvijanovic estaba al tanto y le haría conocer a Williams: los altercados en torno del sitio asignado y nunca entregado, los enredos y conflictos diplomáticos y la muerte de Gropius en pleno proceso de gestión diluyeron el interés de las autoridades de la República Federal de Alemania por continuar con este proyecto y lo resolverían de otro modo. Finalmente, la información que manejaban en TAC era la acertada.

Amancio Williams, por su parte, vio cómo se escapaba otra oportunidad de construir un edificio notable, en este caso asociado con uno de los grandes arquitectos del siglo XX. Había sido el único arquitecto argentino en colaborar con Le Corbusier y con Gropius y, sin embargo, no podía mostrar más resultados que algunos planos y una maqueta, de la que sólo quedaron fotografías. Más allá del resultado, el episodio, cruzado por múltiples tensiones, permite revisar el estado de situación hacia el final de la larga década del sesenta: la cultura arquitectónica, los conflictos urbanos, la inestabilidad política argentina y la diplomacia alemana de la guerra fría, que se concentraron en una plaza de la ciudad de Buenos Aires.

NOTAS

1. Intendencia Municipal de la Ciudad de Buenos Aires. Archivo Amancio Williams.

2. Correspondencia de Amancio Williams a Walter Gropius (Cambridge, Massachusetts, EEUU). Buenos Aires, 15 de agosto de 1966. Archivo Amancio Williams.

3. Correspondencia de Walter Gropius a Amancio Williams. Cambridge (Massachusetts, EEUU), 30 de agosto de 1966. Archivo Amancio Williams.

4. Correspondencia de Amancio Williams a Walter Gropius (Cambridge, Massachusetts, EEUU). Buenos Aires, 14 de diciembre de 1967. Archivo Amancio Williams.

5. Correspondencia de Walter Gropius a Amancio Williams. Cambridge (Massachusetts, EEUU), 26 de diciembre de 1967. Archivo Amancio Williams.

6. Correspondencia de Walter Gropius a Amancio Williams. Cambridge (Massachusetts, EEUU), 14 de junio de 1968. Archivo Amancio Williams.

7. Ibídem.

8. Correspondencia de Amancio Williams a Walter Gropius (Cambridge, Massachusetts, EEUU). Buenos Aires, 4 de julio de 1968. Archivo Amancio Williams.

9. Correspondencia de Walter Gropius a Amancio Williams. Cambridge (Massachusetts, EEUU), 22 de julio de 1968. Archivo Amancio Williams.

10. Correspondencia de Walter Gropius a Amancio Williams. Cambridge (Massachusetts, EEUU), 26 de diciembre de 1967. Archivo Amancio Williams.

11. Williams, Amancio. Schedule for professor Arch. Walter Gropius and Arch. Alexander Cvivanovic (Agenda para el profesor Arq. Walter Gropius y el Arq. Alexander Cvivanovic). Archivo Amancio Williams.

12. Correspondencia de Amancio Williams a Walter Gropius (Cambridge, Massachusetts, EEUU). Buenos Aires, 18 de diciembre de 1968. Archivo Amancio Williams.

13. Ibídem.

14. Correspondencia de Walter Gropius a Amancio Williams. Cambridge (Massachusetts, EEUU), 23 de enero de 1969. Archivo Amancio Williams.

15. Archivo Amancio Williams.

16. Comentado por Claudio Williams. Entrevistado por el autor: Vicente López, 21 de agosto de 2013.

17. Correspondencia de Amancio Williams al Teniente Gral. Juan Carlos Onganía (Presidente de facto de la Nación). Buenos Aires, 12 de diciembre de 1968. Archivo Amancio Williams.

18. Correspondencia de Amancio Williams a Walter Gropius (Cambridge, Massachusetts, EEUU). Buenos Aires, 10 de febrero de 1969. Archivo Amancio Williams.

19. Ibídem.

20. Correspondencia de Walter Gropius a Amancio Williams. Cambridge (Massachusetts, EEUU), 19 de febrero de 1969. Archivo Amancio Williams.

21. Correspondencia de Walter Gropius a Carl Merz (Presidente de la Bundesbaudirektion, Berlín). Cambridge (Massachusetts, EEUU), 2 de mayo de 1969. (Copia). Archivo Amancio Williams.

22. Correspondencia de Walter Gropius a Amancio Williams. Cambridge (Massachusetts, EEUU), 13 de mayo de 1969. Archivo Amancio Williams.

23. Correspondencia de Ise Gropius a Amancio Williams. Cambridge (Massachusetts, EEUU), s/f. Telegrama. Archivo Amancio Williams.

24. Correspondencia de Alexander Cvijanovic (TAC) a Amancio Williams. Cambridge (Massachusetts, EEUU), 14 de agosto de 1970. Archivo Amancio Williams.

25. Correspondencia de Amancio Williams a Heinz Siedlitz (Bundesbaudirektion, Berlín). Buenos Aires, 26 de julio de 1971. Archivo Amancio Williams.

26. Probablemente se tratara del terreno que unos años más tarde fuera asignado a la construcción de “Argentina Televisora Color”, proyecto de Flora Manteola, Javier Sánchez Gómez, Carlos Sallaberry, Josefina Santos, Justo Solsona y Rafael Viñoly (1977-1978).

BIBLIOGRAFÍA

1. Gropius, W. (1956[1970]). Alcances de la arquitectura integral. Buenos Aires, Argentina: Ediciones La Isla.

2. Liernur, J. F. (2004). Williams, Amancio. En J. F. Liernur y F. Aliata, Diccionario de Arquitectura en la Argentina. Tomo S/Z. (pp. 194-199). Buenos Aires, Argentina: AGEA.

3. Müller, L. (2012). Un largo y sinuoso camino. La bóveda cáscara en los proyectos de Amancio Williams, Block, 9, pp. 32-43.

4. Williams, A. (1966). The work of Amancio Williams. Zodiac, 16, pp. 36-73.

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