Fototeca

La Fototeca del IAA se formó desde los inicios del Instituto en 1946,  producto de los trabajos de investigadores, docentes, becarios y fotógrafos profesionales. Posteriormente el fondo  se  acrecentó con diversas donaciones.

En las imágenes se representan distintos períodos y manifestaciones de la historia de la arquitectura y  del urbanismo en América y en particular de la  Argentina y la ciudad de Buenos Aires.

El fondo está integrado por procesos fotográficos antiguos, tales como negativos en soportes de vidrio, nitrato y acetato (una de cuyas temáticas es la obra pública nacional), diapositivas de linterna mágica (producción gráfica de las cátedras de Historia de la FADU), albúminas y ferrotipos (como retratos, paisajes  e imágenes del tendido férreo del NOA) y también artefactos del siglo XX, tales como copias en papel y negativos de poliéster (de relevamiento arquitectónico en general). Su rescate y puesta en valor se lleva a cabo desde el año 2006, para lo cual el equipo de la Fototeca tiene formación en Historia y Conservación Fotográfica adquirida en diversos cursos, seminarios y talleres.

La conservación fotográfica es una disciplina reciente que intenta prevenir o detener el deterioro y asegurar la permanencia de la imagen fotográfica y del artefacto que la contiene.

La fotografía es un bien cultural especialmente complejo de conservar, ya que está formada por diversos materiales dispuestos en capas, que frente a los cambios mecánicos, físicos y químicos, dados por la acción del tiempo, del ambiente y del hombre, reaccionan por sí mismos e interactúan con la capa siguiente. Desde su invención los formatos y materiales constituyentes han variado, por lo que los tratamientos y condiciones de guardado requieren también soluciones distintas. El equipo interdisciplinario de la Fototeca del IAA, efectúa la estabilización de su patrimonio de acuerdo a las normas internacionales de conservación fotográfica. Las etapas de esta puesta en valor abarcan: diagnóstico del estado de conservación, catalogación, inventario, examen de cada ejemplar, detección de patologías, fichado, tratamiento (intervención de conservación preventiva y restauraciones menores), guardado, almacenamiento, reproducción y transferencia.

Las etapas del trabajo sobre el entorno físico de la Fototeca incluyen: la evaluación del estado del edificio, de factores ambientales, necesidades espaciales, seguridad, posibles desastres, otros aspectos problemáticos  y  propuesta de estrategias.

Además cada imagen fotográfica es investigada, para que en su rol de documento brinde  toda la información posible  al usuario.

Los beneficiarios de la Fototeca son estudiantes, docentes, investigadores, profesionales y entes estatales y privados relacionados con la conservación arquitectónica, y asimismo universidades, museos, editoriales, canales de TV, empresas de artes visuales, productoras cinematográficas y sitios web, entre otros.

La fototeca del IAA fomenta el incremento de su acervo con nuevas colecciones, de acuerdo a su política de adquisiciones y donaciones, realiza convenios de intercambio con otras instituciones, asesora a otras  fototecas en estado de formación, participa en jornadas y congresos en calidad de disertante, investiga la historia de la fotografía, difunde su patrimonio a través de muestras y publicaciones, participa en la formación de recursos humanos y propicia la difusión en la sociedad acerca de la importancia de la conservación del patrimonio fotográfico.

Las integrantes del equipo son Virginia Baroni, Otilia Entraigues, María Valeria Gigliotti y María Paula Agarie.